viernes, 10 de junio de 2011

ARQUEOLOGÍA ROMA: MONUMENTOS CONMEMORATIVOS



MONUMENTOS CONMEMORATIVOS
Uno de las principales objetivos tras la conquista de territorios era el incluir estos dentro del mundo romano, no solo políticamente, sino también social y culturalmente, esto es, "romanizar". Si un pueblo se sentía dentro del "mundo romano" se evitaba el levantamiento popular, ya que estaban integrados en él. Para ello, además de grandiosos edificios públicos de ocio, de templos de culto o de una excelente infraestructura urbana, se necesitaban elementos que recordasen a los habitantes que pertenecían a un grandioso imperio. Por este motivo se levantaron idílicas estatuas de los distintos césares o emperadores y monumentos conmemorativos de eventos, fundamentalmente grandes victorias bélicas.

Por desgracia se han perdido muchas de estas construcciones, que, al tener un significado político militar, en algunos casos fueron desmontados o destruidos una vez que el imperio fue perdiendo su autoridad.

Los monumentos conmemorativos romanos que se extendieron por todo el imperio fueron principalmente los arcos de triunfo y las columnas.

Arco de triunfo

Un arco de triunfo es un monumento construido para conmemorar una victoria militar, aunque en realidad se usó para festejar a un gobernante. Los primeros arcos de triunfo fueron levantados por los romanos en la Antigüedad y cada uno estaba dedicado a un general victorioso. El arco de triunfo clásico es una estructura autónoma, bastante separada de las puertas o murallas de la ciudad.
En su forma más simple, un arco de triunfo consiste en dos pilastras macizas unidas por un arco, rematadas por una superestructura plana o ático en la que puede estar una estatua o que luce inscripciones conmemorativas. La estructura debía estar decorada con tallas, destacadamente con figuras aladas femeninas de la victoria (muy parecidas a ángeles), un par de los cuales típicamente ocupan los triángulos curvados al lado de la parte superior de la curva del arco. Arcos de triunfo más elaborados tienen otros arcos secundarios flanqueándolo, típicamente un par.

La tradición se remonta a la Antigua Roma y se relaciona con la costumbre del Senado de celebrar triunfos romanos. Se originaron en algún momento de la República Romana, época en la que se alzaron tres en Roma, siendo el primero de ellos el dedicado a Lucio Stertinio construido 196 a. C. Parecen haber sido estructuras temporales, y ninguno de ellos sobrevive en la actualidad. La mayor parte de los arcos de triunfo se erigieron durante el Imperio romano. Plinio el Viejo, en el siglo I, los describe como monumentos honorarios de importancia inusual, erigidos para conmemorar triunfos. En el siglo II los arcos se erigían para celebrar otros acontecimientos, como el arco de triunfo que queda en Ancona, erigido por una ciudad agradecida para festejar las mejoras de Trajano en su bahía. Al llegar el siglo IV, treinta y seis arcos de triunfo pueden trazarse en Roma. Sólo quedan cinco en la actualidad.

Los arcos de Roma se fueron haciendo cada vez más elaborados a lo largo de los siglos. Al principio eran muy simples, puertas de entrada a la ciudad temporales y simbólicas, construidas en ladrillo o piedra con un encabezamiento en arco semicircular y colgaba de ella trofeos con las armas capturadas. Arcos posteriores se construyeron con mármol de alta calidad, con un gran arco central en el medio, su techo tratado como una bóveda de cañón, y a veces dos arcos más pequeños, uno a cada lado, adornado con un completo orden arquitectónico, de columnas y entablamento, enriquecido con bajorrelieves simbólicos o narrativos y coronado con estatuas de bronce, a menudo una cuadriga. El festivo orden corintio era el usual.

Arco de un vano.
El simple, de un arco, coronado con un entablemiento con inscripción y sustentado por columnas o pilares adosados. Sobre él se alza un arquitrabe con la cornisa en la que se lee el texto motivo de su edificación.

En España destacamos:
 Arco de Bará, en Tarragona. Posiblemente el arco más conocido de la península.
Arco de Cabanes, en Cabanes, Castellón. Curioso arco situado en la Vía Agusta, ya que solo nos quedan de él las dovelas que sostenían el arquitrabe. Todo el resto del muro en el que se abría el vano ha desaparecido.
Arco de Trajano, en Mérida, Badajoz. Este conocido arco realmente no corresponde a un arco de triunfo, sino a una puerta triunfal del foro de la ciudad. El citarlo en esta sección es precisamente para dar a conocer su errónea y tradicional clasificación.

Arco de tres vanos.
Los de tres arcos, son más comunes en todo el mundo romano, excepto en España.
Mantienen una estructura constante, dos laterales más pequeños y uno central más amplio y alto. En ocasiones servían también como "puertas de control" de las ciudades: por el vano central -más grande- pasaban los carruajes y animales y por los laterales las personas, uno para entrar y otro para salir.

El único arco de este tipo conservado en España es el famoso Arco Romano de Medinaceli:
 

Arco cuadrifonte.
Como su nombre indica, es el que tiene cuatro frentes. De Planta cuadrada o ligeramente rectangular, mantiene en cada uno de sus lados un arco, que como es lógico, se comunica directamente con su enfrentado y perpendicularmente con los otros dos.

Es el menos común de los arcos romanos, concretamente en España solo nos queda uno, el Arco de Capera.

Columnas conmemorativas
En España son pocos los restos de estas columnas, que sí debieron ser abundantes. Destacamos las cuatro columnas que se conservan en la provincia de Orense, en San Juan del Río. En dos de ellas se pueden leer las inscripciones, dedicadas a los emperadores Flavio Claudio Juliano y Constantino Augusto.

También podemos citar las "Tres columnas de Ciudad Rodrigo", que, aunque de función "fronteriza" entre las provincias de la Miróbriga y la Lusitania, también se le puede considerar como erigidas en honor del Emperador Augusto. En una inscripción se puede leer:  

IMP.CAESAR.AVGVSTVS.PONTIF.MAX.TRIBVN.POTES.XXVIII.COS.XIII PATER.PATR.TERMINVS.AVGVST.INTER.MIROBR.VALVT.ET.BLETIS.VAL

Su traducción:

“El Emperador Cesar Augusto, Pontífice Máximo, habiendo tenido veintiocho veces la potestad de Tribuno, en su trece Consulado, mandó como Padre de la Patria que este fuese término entre Miróbriga y quiere que valga como vale en Bletisa.”

Sin duda el mejor ejemplo de estas construcciones es la famosa Columna Trajana de Roma. Decorada con una espiral de relieves con escenas de sus campañas en el Danubio e inscripciones.


Arco de Constantino
El Arco de Constantino es un arco de triunfo que se encuentra entre el Coliseo y la colina del Palatino, en Roma. Se irguió para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio, el 28 de octubre de 312, y a otros emperadores anteriores. Dedicado en 315, es el más moderno de los arcos triunfales alzados en la Roma Antigua, de los que difiere por haberse construido gracias al expolio de edificios anteriores.


El arco mide 21 metros de alto, 25,7 m de ancho y 7,4 m de profundidad. Tiene tres arcos, siendo el central de 11,5 metros de alto y 6,5 de ancho, y los laterales de 7,4 de alto y 3,4 m de ancho cada uno. La parte inferior del monumento está construida con bloques de mármol, mientras que la parte superior (llamada ático) es de ladrillo con remates de mármol. A cierta altura desde el suelo, en el lado que mira al Palatino, hay una puerta a través de la cual se accede a una escalera formada en el grosor del arco.
El diseño general con una parte principal estructurada por columnas adosadas y un ático con la principal inscripción encima está realizado según el ejemplo del Arco de Septimio Severo en el Foro Romano. Se ha sugerido que la parte inferior del arco proviene directamente de un monumento anterior, probablemente de los tiempos del emperador Adriano

Detalle del arco (zona sur, izquierda).

El arco cruza la Via Triumphalis, la ruta que tomaban los emperadores cuando entraban en la ciudad en triunfo. Este itinerario comenzaba en el Campo de Marte, pasaba por el Circo Máximo y alrededores de la colina Palatina; inmediatamente después el Arco de Constantino, la procesión giraría a la izquierda en la Meta Sudans y marcharía a lo largo de la Vía Sacra hacia el Foro romano y la colina Capitolina, pasando tanto por el Arco de Tito como por el de Septimio Severo.

Durante la Edad Media, el Arco de Constantino fue incorporado a una de las fortalezas familiares de la antigua Roma. Se restauró por vez primera en el siglo XVIII; las últimas excavaciones se han realizado a finales de los años 1990, justo antes del Gran Jubileo de 2000.

Inscripciones
La principal inscripción estaría originalmente en letras de bronce. Aún puede leerse fácilmente, leyéndose en ambos lados:

IMP · CAES · FL · CONSTANTINO · MAXIMO · P · F · AVGUSTO · S · P · Q · R · QVOD · INSTINCTV · DIVINITATIS · MENTIS · MAGNITVDINE · CVM · EXERCITV · SVO · TAM · DE · TYRANNO · QVAM · DE · OMNI · EIVS · FACTIONE · VNO · TEMPORE · IVSTIS · REM-PVBLICAM · VLTVS · EST · ARMIS · ARCVM · TRIVMPHIS · INSIGNEM · DICAVIT

Al Emperador César Flavio Constantino, el más grande, pío y bendito Augusto: porque él, inspirado por la divinidad, y por la grandeza de su mente, ha liberado el estado del tirano y de todos sus seguidores al mismo tiempo, con su ejército y sólo por la fuerza de las armas, el Senado y el Pueblo de Roma le han dedicado este arco, decorado con triunfos.

Las palabras instinctu divinitatis («inspirado por la divinidad») han sido muy comentadas. Se leen normalmente como un signo del cambio en las creencias religiosas de Constantino: la tradición cristiana, especialmente Lactancio y Eusebio de Cesarea, cuentan la historia de una visión de Dios a Constantino durante la campaña, y que él vencería con el signo de la cruz en el puente Milvio.

Los documentos oficiales (especialmente monedas) aún muestran destacadamente al dios solar hasta 324, mientras que Constantino comenzó a apoyar a la iglesia cristiana desde el año 312 en adelante. En estas circunstancias, la vaga expresión de la inscripción puede verse como un intento de contentar a todos los posibles lectores, al ser deliberadamente ambigua, y aceptable tanto por paganos como por Cristianos.

Como de costumbre, el enemigo derrotado no es mencionado en absoluto por su nombre, sino sólo como «el tirano», apuntando a la idea del legítimo derecho de asesinar al gobernante tirano; junto con la imagen de la «guerra justa», sirve como justificación de la guerra civil de Constantino contra su co-emperador, Majencio.

Dos inscripciones breves en el interior del arco central portan un mensaje similar: Constantino vino no como conquistador, sino que liberó a Roma de la ocupación:
LIBERATORI VRBIS (liberador de la ciudad) — FUNDATORI QVIETIS (fundador de la paz)

En cada uno de los arcos menores, las inscripciones dicen:
VOTIS X — VOTIS XX
SIC X — SIC XX

Apuntan a la fecha del arco: «Votos solemnes por el 10.º aniversario - por el 20.º aniversario» y «por el 10.º así como por el 20.º». Ambas se refieren a las decenalia de Constantino, esto es, el décimo aniversario de su reinado (contado desde el año 306), que celebró en Roma en el verano de 315. Puede darse por sentado que el arco honrando su victoria fue inaugurado durante su estancia en la ciudad.

  Arco de Tito
 El Arco de Tito es un arco de triunfo, situado en la Vía Sacra, justo al sudeste del Foro en Roma. Fue construido poco después de la muerte del emperador Tito (nacido en el año 41 d.C. y emperador entre los años 79 y 81 d.C.).

El arco de Tito rememora las victorias de Tito contra los judíos. Las figuras que lo adornan se mueven entre lo real y lo divino, fundiéndose en una misma composición. En una de las escenas representadas aparece un personaje con yelmo (la diosa Roma); en otra escena aparece una “victoria”, que es un ser con alas que coloca la corona de laureles al emperador.

El arco se apoya en un podio sobre el que se encuentra el cuerpo formado por una bóveda de cañón asentada sobre dos pilares decorados con dos pares de columnas adosadas de capitel compuesto y ventanas ciegas en medio. Sobre el cuerpo se encuentra el ático, con una inscripción alusiva a Tito. A diferencia de otros arcos de triunfo como el Arco de Constantino, los relieves se concentran en las enjutas donde aparecen las Victorias que se dirigen a la clave, que destaca sobre el resto del arco. El entablamento está formado por un arquitrabe a tres bandas, un friso que representa el desfile triunfal de las legiones romanas en Jerusalén y una cornisa que soporta el ático. El intradós está decorado con casetones y a ambos lados hay representaciones de la entrada de Tito en Jerusalén, honrado por los soldados que llevan un candelabro de siete brazos.
 El arco muestra en sus bajorrelieves los saqueos de Jerusalén.

Situado en el límite oriental del Foro Romano, en el punto más alto de la vía Sacra, fue construido en el año 81, pocos años después de la muerte de Tito. Arco de un solo vano, con semicolumnas acanaladas y un ático superior. Su inscripción dice "Senatus populusque Romanus divo Tito divi Vespasiani (filio) Vespasiano Augusto". Los relieves de las caras internas son magníficos. El arco se apoya en un podio sobre el que se encuentra el cuerpo formado por una bóveda de cañón asentada sobre dos pilares decorados con dos pares de columnas adosadas de capitel compuesto y ventanas ciegas en medio. Durante la Edad Media fue utilizado con fines defensivos. Su aspecto actual es de una restauración de 1822.

El arco de Tito es uno de esos monumentos que es por sí mismo un símbolo de la antigua  Roma Imperial, situado en la Vía Sacra del Foro data  del 81 d.C. y su construcción conmemora las victorias de Tito y Vespasiano sobre los judíos y la entrada triunfal de las tropas romanas en Jerusalén.

Desde entonces el arco siempre ha permanecido en pie, como recordatorio del poder y las hazañas bélicas del Emperador Tito. Pero el tiempo  fue haciendo mella en él, sabemos que en siglo XVII se encontraba en un estado ruinoso, tan solo se conservaba el arco central con los relieves dañados, pues sobre ellos se ancló un portón para cerrar la muralla.

No deja de ser curioso que un arco que nació para ser conmemorativo, con el paso de los siglos llegó a servir como auténtica puerta, ya que se integró en la muralla medieval de Roma. Así es como aparece en los maravillosos grabados de Giovan Battista Piranesi o en varios lienzos como el de Juan Bautista  Martínez del Mazo conservado en el museo del Prado o el de Bernardo Bellotto que se encuentra en la Galería de la Academia de Carrara .

Por suerte para el arco, en los primeros años del siglo XIX, Roma vive un clima de renovación y de interés por el pasado clásico, que tiene como principal promotor al papa Pío VII,  y el arco se convierte en un objeto de gran atracción para estudiosos y arqueólogos. Este ambiente neoclásico era el caldo de cultivo ideal que propició las primeras restauraciones del monumento.

Desde 1818 a 1821 se encargarán de la restauración del arco de Tito Raffaele Stern y Giuseppe Valadier, un hito que se considera el acto fundacional de la restauración moderna.

 Su idea fue recuperar la estructura original del monumento, para esto reconstruyen los laterales faltantes, pero en vez de utilizar el tipo de piedra en que está construido el arco-mármol del Pentélico- emplean travertino. Además en las partes faltantes las nuevas piezas se labran con formas simplificadas, por lo que se trata de una reintegración fácilmente perceptible, pero que permite una correcta lectura de la obra. La ejecución de las obras se prolongó durante cuatro años y fue necesaria la colocación de una cimbra de madera bajo el arco para desmontarlo entero, numerando las piezas para volverlo a montar y solucionar los problemas estructurales que presentaba.

Aunque esta restauración es tenida aún hoy como ejemplar, se seguía citando en el Anexo A.13 de la Carta del Restauro de 1972 , hay quien apunta, como el arquitecto romano P.Marconi, que la forma de restaurar el arco de Tito no es tanto el resultado de una elección previa de criterios como de una carencia de medios económicos que obliga a utilizar un material más barato y un nivel de acabado menos elaborado.

Sea como sea, el hecho es que la restauración del arco de Tito marcó un modo de hacer y ha pasado a la historia, o por lo menos, a la historia de la restauración.


Arco de séptimo Severo
Se halla en el Foro Imperial, a los pies de la colina del Capitolio. Fue erigido en 203 para glorificar las victorias militares del emperador Septimio Severo y sus hijos Geta y Caracalla bajo los Partos.

Es una construcción en mármol, consta de un arco principal encuadrado por dos pequeños arcos. Las fachadas están ricamente decoradas por columnas y bajorrelieves. Bajo el ático de cada fachada, está grabada una larga dedicatoria. Originalmente, las letras grabadas en huecos contenían letras en bronce hoy desaparecidas.

Los cuatro paneles situados encima de las hornacinas laterales ilustran los episodios de las victorias párthicas de Séptimio Severo. Construido en mármol, consta de un arco principal encuadrado por dos pequeños arcos. Esta ricamente decorado por columnas y bajorrelieves. Bajo el ático de cada fachada, está grabada una larga dedicatoria, originalmente, con letras de bronce. Una cuadriga de bronce conducida por el emperador y sus dos hijos, coronaba el arco. Una escalera permite el acceso a la plataforma superior.

El Arco de Septimio Severo es un antiguo arco de triunfo que se encuentra en Roma en una extremidad del Foro Romano, a los pies de la colina del Capitolio.

Fue erigido en 203 para glorificar las victorias militares del emperador Septimio Severo y sus hijos Geta y Caracalla bajo los Partos.[1] Es una construcción en mármol, consta de un arco principal encuadrado por dos pequeños arcos. Las fachadas están ricamente decoradas por columnas y bajorrelieves. Bajo el ático de cada fachada, está grabada una larga dedicatoria. Originalmente, las letras grabadas en huecos contenían letras en bronce hoy desaparecidas.

Una cuadriga de bronce conducida por el emperador y sus dos hijos, coronaba el arco antiguamente. Una escalera permite el acceso a la plataforma superior.

La arquitectura de este arco de triunfo servirá de inspiración para el Arco de Constantino, así como éste lo fue del Arco de Triunfo del Carrusel en París.

En la parte superior se encuentra una dedicatoria a Septimio Severo y a su hijo Caracalla. El nombre de su otro hijo, Geta, fue borrado por orden de Caracalla, que tras la muerte de su padre, asesinó a su hermano y mandó borrar su nombre de todos los monumentos.

Transcripción
Imp(eratori) Caes(ari) Lucio Septimio M(arci) fil(io) Seuero Pio Pertinaci Aug(usto) patri patriae Parthico Arabico et | Parthico Adiabenico pontific(i) maximo tribunic(ia) potest(ate) XI imp(eratori) XI, co(n)s(uli) III proco(n)s(uli) et | imp(eratori) Caes(ari) M(arco) Aurelio L(ucii) fil(io) Antonino Aug(usto) Pio Felici tribunic(ia) potest(ate) VI co(n)s(uli) proco(n)s(uli) [ p(atri) p(atriae) | optimis fortissimisque principibus ] | ob rem publicam restitutam imperiumque populi Romani propagatum | insignibus uirtutibus eorum domi forisque S(enatus) P(opulus)Q(ue) R(omanus).


Arco de los Argentarios
El Arco de los Argentarios es una pequeña puerta que se encuentra en Roma, adosada al pórtico de la iglesia de San Giorgio al Velabro. Tiene forma de puerta arquitrabada, por lo que en realidad no es un arco como su nombre moderno indica.
El monumento fue levantado en el año 204, en el punto en el que la antigua vía urbana del vicum Jugarium daba a la plaza del Foro Boario, en la zona actual de la plaza de la Bocca della Verità.
Es una dedicatoria privada de los argentarii et negotiantes boari huius loci (los banqueros y los comerciantes boarios de este lugar) a los augustos Septimio Severo y Caracalla, al césar Geta, a Julia Domna, mujer de Septimio Severo, y a Fulvia Plautilla, mujer de Caracalla. Las inscripciones fueron pronto producto de las Damnatio Memoriae, borrándose los nombres de Plautilla (exiliada en el 205 y muerta en el 211) y de Geta (muerto en el 212). En un primer momento la dedicatoria conservó quizás también el prefecto del pretorio Gaio Fulvio Plauziano, caído en el 205.
El monumento tiene una altura de 6,80 m y una anchura de 5,86 m. La puerta esta constituida por un arquitrabe de mármol sostenido por dos grandes pilastras, con lesenas decoradas en los ángulos, de los que el más oriental fue semienglobado en el siglo VII en la iglesia de San Giorgio in Velabro. La estructura está revestida por placas de mármol blanco, mientras que el basamento es de travertino. Es probable que sobre el arco fuesen colocadas las estatuas de la familia imperial.
La decoración es riquísima, con motivos vegetales y cubre todos los espacios disponibles (horror vacui), liberándose para los espacios figurativos: Sobre el lado meridional la inscripción dedicatoria, que se sobrepone al friso y al arquitrabe de la trabeación, está encuadrada por dos bajorrelieves que representan a Hércules y a un genio. Los paneles del interior del pasaje presentan relieves con escenas de sacrificio, con las figuras simétricamente contrapuestas: en el lado derecho están representados Septimio Severo y Giulia Domna, mientras que una figura borrada debía representar a Geta; y sobre el lado izquierdo Caracalla, que en un origen teía al lado a Plautilla y a Plauziano, borrados por la damnatio memoriae. En el lado externo del pilar occidental, el panel representa a soldados y prisioneros bárbaros, mientras que sobre el lado frontal, entre las dos lesenas angulares decoradas con estandartes romanos, se conserva una figura con una túnica corta. Completa el mismo, sobre los relieves mayores, paneles más pequeños con Victorias o águilas, y bajo el mismo, escenas de inmolación de las víctimas sacrificadas.

Arco de Jano 


Atribuido erróneamente a Ianus Quirinus, es un cuádruple arco romano que se localiza en el Foro Boario, muy cerca del Arco de los Argentarios. El arco se encuentra la iglesia de San Giorgio al Velabro.

Esta realizado en mármol cuyas dimensiones son de 16 metros de altura y 12 metros de ancho. Posiblemente se construyó a principios del siglo IV; sustituyendo probablemente a otro construido en el mismo lugar. Marcaba el cruce de cuatro vías importantes, quadrivium.

El Arco de Jano indicaría uno de los límites del Foro Boario. La arco presenta una serie de nichos cuyas medias cúpulas tienen forma de concha. Tenía unas columnitas que fueron arrancadas, en el siglo XIII y se construyó una fortaleza en el ático de dicho arco.

En la base sureste del Arco se halla una puerta que conduce a los niveles superiores. También existe la posibilidad de que el edificio estuviese rematado por una pirámide.

El Arco de Jano, en latín Ianus Quirinus,es un antiguo cuádruple arco romano que se encuentra en la ciudad de Roma, concretamente en el Foro Boario, muy cerca del Arco de los Argentarios. Es uno de los escasos arcos romanos que se conservan en Roma.

El cuádruple arco es una construcción realizada en mármol cuyas dimensiones son de 16 metros de altura y 12 metros de ancho. Por los análisis llevados a cabo el arco posiblemente se construyó a principios del siglo IV d. C.; sustituyendo probablemente a otro construido en el mismo lugar.

El Arco de Jano no se puede considerar propiamente un arco triunfal, sino más bien su función sería de indicar uno de los límites del Foro Boario. La estructura presenta una serie de interesantes nichos cuyas medias cúpulas tienen forma de concha, y en la antigüedad presentaban unas pequeñas columnatas que fueron arrancadas en la Edad Media, en dicha época, concretamente en el siglo XIII d. C. se construyó una fortaleza en el ático de dicho arco.

En la base sureste del Arco se halla una puerta que conduce a los niveles superiores. Coronando el arco debió de haber un ático, existiendo la posibilidad de que el edificio estuviese rematado por una pirámide. Fragmentos de la inscripción original se encuentran en la cercana iglesia de San Giorgio al Velabro.




Arco de Augusto
El arco de Augusto fue un arco de triunfo erigido por el emperador César Augusto en el Foro Romano. Dedicado en 29 a. C. sirvió para conmemorar la victoria de Augusto en la batalla de Actium (31 a. C.) contra Marco Antonio y Cleopatra.

El arco abarcaba la carretera que separaba el Templo de Cástor y Pólux y el Templo de César, cercano al Templo de Vesta. Se encontró una gran inscripción en esa misma ubicación en 1546 en la que aparecía una dedicatoria a Augusto, lo que permitió la identificación de los restos del arco.

Existen muy pocos restos del arco en sí misma, pero se conoce cuál era su apariencia gracias a las monedas acuñadas en el periodo. Tenía tres puertas, siendo el primero de ese tipo de arcos en Roma, y sirvió de modelo para el arco de Septimio Severo, que a su vez serviría de modelo para el arco de Constantino.

Arco de Galieno
La Porta Esquilina también conocida como Arco de Galieno es una puerta de las Murallas Servianas, construida en Roma, más concretamente en el esquilino, justo al lado de la iglesia de San Vito.

El Arco de Galieno sufrió una intensa reconstrucción en tiempo de Augusto, momento en el que se realizó una inscripción que en el siglo III, concretamente en tiempos del emperador Galieno fue borrada, realizándose una nueva inscripción que decía GALLIENO CLEMENTISSIMO PRINCIPI, CUIUS VIRTUS SOLA PIETATE SUPERATA EST, ET SALONINAE SANCTISSIMAE AUGUSTAE | AURELIUS VICTOR V..E.., DICATISSIMUS NUMINI MAIESTATISQUE EORUM, es decir A Galieno, príncipe clementísimo, cuyo invicto valor solo es superado por su piedad, y a Salonina, Santísima Augusta | Aurelio Victor, varón egregio, totalmente consagrado a la voluntad de sus majestades. Falta una parte de la inscripción que posiblemente pudo hacer referencia al emperador Valeriano

Los restos que hoy se conservan de dicho arco, que debió de tener otros dos arcos más pequeños a los laterales, pero que fueron destruidos en el siglo XV, muestran una altura de casi 9 metros, estando realizado con bloques de travertino.


Arco de Druso

Este arco no fue dedicato a Druso. El monumental "Arco de Druso" data del siglo III d.C. y era parte de un acueducto construido por el emperador Caracala (211-217 d.C) para abastecer de agua a sus termas.

El ARCO di DRUSO está ubicado en Roma justo al inicio de la VIA APIA ANTICA . Está frente a la PORTA DI SAN SEBASTIAN.

Durante mucho tiempo se pensó que era un Arco de Triunfo, pero no es así. Su construcción se remonta al Siglo III, justo en el momento en que se hizo el ACUEDUCTO.

Durante el Siglo V este Arco se unió a la Porta de San Sebantian, para usarlo con motivos defensivos , dada su ubicación a la entrada de Roma.

La Colunma de Trajano:
Más interesante es la columna trajana, de mármol en veinte tambores, y es interesante porque es un documento histórico ya que en él se narran las dos campañas dacias. Los acontecimientos se conocen por la columna ya que los Comentarios de Trajano se han perdido y sólo queda un resumen de ellos en la Historia de Roma de Dion Casio.


Se trata de una columna centenaria (100 pies; 29’7 mts). Las escenas se desarrollan en espiral. Existe un total de 155 escenas y los frisos aumentan su altura para mejorar la visibilidad desde abajo, situándose entre 90 cm. abajo y 125 cm. arriba. La parte superior se podía ver desde unos balcones de la biblioteca.

La columna se compone de 18 enormes bloques de mármol de Carrara, cada uno de los cuales pesa aproximadamente 40 toneladas y tiene un diámetro de unos 4 metros. El friso escultórico completo mide unos 200 metros y da 23 veces la vuelta a la columna. En el interior de la misma, una escalera de caracol de 185 peldaños permite el acceso a una plataforma mirador en su parte superior.

Originalmente, la columna estaba rematada con la estatua de un águila, y más tarde se colocó en su lugar una estatua del propio Trajano. En 1588 ésta fue reemplazada por una estatua de San Pedro por orden del papa Sixto V, que aún se conserva.
El relieve narra dos victoriosas campañas de Trajano contra los dacios: en la mitad inferior de la columna se ilustra la primera (101-102) y en la superior la segunda (105-106). Ambas secciones están separadas por la personificación de la Victoria.

El relieve estuvo completamente policromado. Las figuras talladas en mármol tienen el carácter de una crónica, por lo que no importa la técnica escultórica sino el mensaje que trata de transmitir. El escultor (o escultores) presta poca atención a la perspectiva, utilizándose varias diferentes en una misma escena.

El lenguaje utilizado tiene rasgos metafóricos, no sólo en la representación de los dioses, sino que también aparece el Danubio representado por un anciano. Es por esto por lo que se observan muchas simplificaciones, como por ejemplo la isocefalia.

La crónica se desarrolla en forma helicoidal y cronológicamente, narrando escenas muy diversas de las campañas dacias entre las que podríamos encontrar la vida en el campamento, la construcción de un acueducto o el asedio a una ciudad. Hay un total de 2.500 figuras humanas: el emperador aparece 59 veces, siempre visto de forma realista, no sobrehumana. El relieve constituye una valiosa fuente de información sobre el ejército romano.

La siguiente inscripción se encuentra en el pedestal:
SENATVS·POPVLVS·QVE·ROMANVS
IMP·CAESARI·DIVI·NERVAE·F·NERVAE
TRAIANO·AVG·GERM·DACICO·PONTIF
MAXIMO·TRIB·POT·XVII·IMP·VI·COS·VI·P·P·
AD·DECLARANDVM·QVANTAE·ALTITVDINIS
MONS·ET·LOCVS·TANT<...>IBVS·SIT·EGESTVS

Traducido:
‘El senado y el pueblo romano, al emperador César Nerva Trajano Augusto Germánico Dácico, hijo del divino Nerva, pontífice máximo, tribuno por decimoséptima vez, emperador por sexta vez, cónsul por sexta vez, padre de la patria, para mostrar la altura que alcanzaban el monte y el lugar ahora destruidos para como ésta.'

En otras palabras, según la inscripción la columna es tan alta como la colina que anteriormente existía en el mismo lugar.

Es quizá el ejemplo más famoso de escritura quadrata (mayúsculas cuadradas romanas), un tipo de escritura utilizado a menudo en la epigrafía, pero menos frecuentemente en los manuscritos. Como está pensado para ser leído desde abajo, las letras inferiores son ligeramente más pequeñas que las superiores, para producir el adecuado efecto de perspectiva. Algunas, pero no todas, divisiones de palabras están marcadas con puntos; muchas palabras sobre todo los títulos imperiales aparecen en abreviatura. En la inscripción, los numerales se marcan con un titulus, una barra por encima de las letras. Falta una pieza pequeña en la parte inferior de la inscripción.

La finalidad de la Columna de Trajano era triple: señalar hasta dónde llegaba el monte desplazado por el foro, cobijar las cenizas del emperador y conmemorar la conquista de la Dacia como victoria de Trajano.

Tras la muerte de Trajano, en 117, el Senado romano votó que sus cenizas recibieran sepultura, dentro de una urna de oro, en la base de la columna (actualmente las cenizas ya no se encuentran allí).

Hasta la mitad de la columna se representa la primera campaña (77 escenas). Se reconstruyen momentos de la batalla como el paso del Danubio, las marchas del ejército, sacrificios, construcciones de campamento, de vías, etc.

En algunos detalles vemos a Trajano acompañado de Sura, su lugarteniente.

Hay una escena desarrollado en un bosque en la que se ve a los dacios al ser sorprendidos por los romanos. Se ven detalles de las tropas mauritanas que se utilizaron en la campaña.

La primera campaña termina con la sumisión de los dacios y viene separada de la segunda campaña por una Niké que escribe las hazañas militares sobre un escudo.

La segunda campaña se desarrolla en la mitad superior de la columna. Vemos, también, el asalto a la capital dacia (Sarmicegetusa). Se utiliza la corriente plebeya y la técnica de la vista de pájaro. La escena de la toma de la capital viene seguida de la escena del suicidio de parte de la población dacia. A continuación viene un episodio decisivo en que Decébalo, el jefe dacio, intenta escapar siendo encontrado en un bosque y suicidándose en el acto. A esta escena le sucede la escena de la deportación de los vencidos. Existe un gran detallismo en la ambientación.

En la columna trajana, cada cierto número de tramos, existen agujeros para iluminar una escalera de caracol interna por la que se subía hasta lo alto.

Relieve de la columna Trajana donde se observa a una legión construyendo una fortificación
 
 
 Columna de Marco Aurelio


La Columna de Marco Aurelio en Piazza Colonna

La Columna de Marco Aurelio ( América : Columna Centenaria Divorum Marc et Faustinae, italiano : Colonna di Marco Aurelio) es una columna de la victoria romana , con una espiral de socorro , construida en honor del emperador romano Marco Aurelio y el modelo de la Columna de Trajano .La columna dórica sigue en pie en su sitio original en Roma , en Piazza Colonna antes de Palazzo Chigi .

[ edit ] ConstructionConstrucción
Debido a que la inscripción dedicatoria original ha sido destruido, no se sabe si fue construido durante emperador reinado del (con motivo del triunfo sobre los marcomanos , cuados y sármatas en el año 176) o después de su muerte en 180, sin embargo, un inscripción encontrada en las cercanías da fe de que la columna fue completada por 193.

En cuanto a la topografía de la antigua Roma , la columna se paró en la parte norte del Campo de Marte , en el centro de un cuadrado.  Esta plaza era o bien entre el templo de Adriano (probablemente el Hadrianeum) y el templo de Marco Aurelio (dedicado por su hijo Cómodo , de los cuales ya nada queda - que fue probablemente en el sitio de Palazzo Wedekind ), o dentro de éste sagrado recinto , de los cuales no queda nada.  Muy cerca se encuentra el sitio donde la cremación del emperador ocurrido.

Detalle de la columna. Las cuatro ranuras horizontales  permiten que la luz entre en la escalera interior.
El eje de la columna es 29,62 m (100 pies) de altura, en un área de 10,1 m de alta en su base, que a su vez se encontraba originalmente en una plataforma de 3 m de altura, la columna tiene  39,72 m total.  Alrededor de 3 metros de la base han estado por debajo del nivel del suelo desde la restauración de 1589.

La columna está compuesta por 27 o 28 bloques de mármol de Carrara , cada uno de 3,7 m. de diámetro, excavadas durante la estancia todavía en la cantera de una escalera de 190 a 200 pasos dentro de la columna hasta una plataforma en la parte superior. Al igual que con la Columna de Trajano, esta escalera está iluminada a través de aberturas estrechas en la franquicia.

La imagen espiral cuenta la historia de Marco Aurelio ' Danubio o las guerras Marcomannic , librada por él de 166 a su muerte.  La historia comienza con el ejército cruzando el río Danubio , probablemente en Carnuntum Una victoria separa las cuentas de las dos expediciones.  La cronología exacta de los hechos se discute, sin embargo, la teoría de los estados más recientes que las expediciones contra los marcomanos y cuados en los años 172 y 173 se encuentran en la mitad inferior y los éxitos del emperador sobre los sármatas en los años 174 y 175 en la mitad superior.
 
La destrucción de un pueblo germánico        Un hombre lanceado hasta la muerte
 
Un episodio en particular es retratado históricamente,  la propaganda romana atestigua- el llamado "milagro de la lluvia en el territorio de los cuados", en la que un dios, en respuesta a una oración del emperador, rescata a las tropas romanas por una terrible tormenta, un milagro más tarde afirmó por los cristianos para el Dios de los cristianos.

A pesar de muchas similitudes con la columna de Trajano, el estilo es totalmente diferente, un precursor del estilo dramático de la 3er siglo y estrechamente relacionado con el triunfal arco de Septimio Severo , construido poco después. Las cabezas de las figuras son desproporcionadamente grandes para que el espectador puede interpretar mejor sus expresiones faciales. 

Las imágenes están grabadas más toscas que en la Columna de Trajano, a través de los agujeros de perforación más profundamente en la piedra, de modo que se destacan mejor en un contraste de luz y oscuridad.  Como los pueblos son incendiadas, mujeres y niños son capturados y los desplazados, los hombres mueren, la emoción, la desesperación y el sufrimiento de los "bárbaros" en la guerra, están representados de forma aguda en las escenas individuales y en las expresiones de las figuras y los gestos faciales, mientras que el emperador está representado como un protagonista, en el control de su medio ambiente.

El lenguaje simbólico es del todo claro y expresivo, si torpe a primera vista, y deja una impresión totalmente distinta en el espectador todo el estilo artístico de 100 a 150, tal como la columna de Trajano.  Hay equilibrio, fresco y sobrio - aquí, el drama y la empatía. El lenguaje pictórico es clara - la dominación imperial y la autoridad se pone de relieve, y su liderazgo está justificado.  En general, se trata de una previsión de la evolución del estilo artístico en la antigüedad tardía , y una expresión artística de la primera crisis del imperio romano que podría empeorar en el siglo 3

Columna de Antonino Pío
Es el sucesor de Adriano (138-161 d.C.) y el arquetipo del “Buen Soberano”. Pretende mantener el equilibrio sin emplear para ello un autocracia desmesurada. La columna se construye en honor a los príncipes en mitad del Campo De Marte ( cerca de la piña de leña sobre la que se incineró su cadáver).Mide 14,75 m. Bloque monolítico ( a diferencia de la Trajana) de granito rojo sin relieves de imágenes. Había tablas de imágenes en tres de los cuatro lados de la base de la columna ( en el otro había una inscripción).

Esta base es la que se ha conservado hasta la actualidad (Vaticano). El tema, contenido, de la decoración grafica fue la escena de la apoteosis de Antonio Pío de su esposa Faustina, la cual murió 20 años antes que él, y también una procesión honorífica de la caballería y los pretorianos (decursio).Marco Aurelio la levantó en honor a su padre adoptivo.

Los relieves ponen de manifiesto la flexibilidad estilística del arte romano, que se justifica en este caso por la claridad deseosa de instruir a los que observan. La apoteosis sigue la línea del Relieve Histórico Romano.

La vivacidad de las águilas, portadoras de una bola que hace referencia al poder y de una serpiente que alude ala idea de eternidad, simboliza la ascensión hacia los dioses del cónyuge imperial ya que se levanta del Campo de Marte, que es donde se incineraban las almas. Antonio y Faustina están sobre la personificación alegórica de Eón, lo que simboliza que serán inmortales.

Eón está en el medio y en la parte inferior tenemos a la diosa Roma ( en la parte derecha), la cual porta un casco que simbolizaría el poder de esta ciudad, y, por su puesto, en su escudo está la loba amamantando a los dos niños, símbolo del origen de Roma.

En la parte izquierda, en cambio lo que tenemos es la personificación del Campo de Marte o incluso del propio Augusto, que podría ser una alusión, aunque muy sutil, a la continuidad entre el primer emperador y Antonio, en lo que atañe a la cuestión de “labor de imperio”. Se eligió para la columna un estilo clasicista porque comunica mucho más al ser más simple y evidentemente, porque ese estilo, como los personajes escenificados, tiene un carácter inmortal. 

En la procesión andan alrededor de una hoguera como muestra de aprecio a los que son divinizados, pero, debemos prestar atención a que el artista renuncia a lo clásico de la unidad de tiempo y composición puesto que los caballeros y pretorianos reaparecen tres veces alrededor de la hoguera. No era realista pero ganaba en el plano narrativo. Probablemente la procesión fuese obra de otro artista.

El relieve con la apoteosis aparece marcado por el clasicismo Antonio, más bien académico y no carente de dureza, como se ve en las dos figuras de Eón y del Campo Marzio: es el lenguaje característico de la alegoría, repleto de los lugares comunes de la propaganda oficial del imperio bajo ropaje helenizante. Por el contrario, las dos decursiones, expresión de rituales y de hábitos narrativos romanos presentan un estilo totalmente diferente, a base de pequeñas figuras toscas, casi de bajorrelieve, apoyadas en trocitos de suelo a diverso nivel: es el lenguaje del hecho de las res gestae, con sus bien conocidas convenciones, con consonancias estilísticas en los pequeños frisos con escenas de triunfo de los arcos triufales.

 
El Ara Pacis de Augusto
Desde el Siglo XVI se conocen fragmentos del edificio pero no será hasta los años treinta cuando se inician excavaciones en el Ara Pacis y se decida su reconstrucción. Ésta no es fácil por lo fragmentado de los restos.

El monumento se levantó en el Campo de Marte (en su extremo norte) cerca del propio Mausoleo de Augusto y también cerca del horoligium (reloj solar que mandó construir Augusto con un obelisco traído de Egipto).


La reconstrucción se llevó a cabo en otro lugar (junto al Mausoleo). Este edificio tiene una razón de ser clara : la conmemoración de la pacificación por Augusto de las Galias e Hispania, hecho sucedido en 13 a.C. Ese mismo año se levantó un edificio efímero (de madera) en el Campo de Marte y el Senado decidió que ese Ara se inmortalizase en mármol, hecho que sucedió en 9 a.C. En cuanto a sus dimensiones son de 10 X 11 metros, constando de un recinto rectangular levantado sobre un podium. Tiene dos puertas a los lados este y oeste estando en el lado este la escalera de acceso. Es un recinto descubierto y en su interior se sitúa el altar propiamente dicho, levantado también sobre un graderío. Sería un altar para los sacrificios.


Lo más importante es su decoración. En todas las esquinas y laterales de las puertas aparecen decorados con pilastras de capiteles corintios cuyo fin es meramente decorativo pero que están situados allí para dar la impresión de que sostienen el entablamento y la cornisa.

El interior también está decorado organizándose en dos cuerpos diferentes. La parte inferior representa una sucesión de listas verticales que sobresalen en relieve imitando las vigas de madera que recordaban el primer recinto provisional. Encima tenemos una decoración de guirnaldas de las que cuelgan frutos (racimos, cebada, manzanas, higos, aceitunas, ) que simbolizan la fertilidad de la tierra. La paz venida con Augusto debiera implicar que los campos podrán ser trabajados y la riqueza florecerá. El ara interior también estaba decorada y su zócalo tenía figuras femeninas (alegoría de la naturaleza en relieve) y en la parte superior se representa un sacrificio.

En la parte exterior la decoración está en dos frisos diferentes separados. La parte inferior es el paraíso instaurado por Augusto. La zona superior tiene escenas diferentes. En sus lados más cortos (los que no tienen puertas), los del norte y el sur, se representan escenas de carácter histórico y conmemorativo : la procesión que tuvo lugar el día que se inauguró el edificio. En el lado sur podemos ver una serie de sacerdotes seguidos de la representación de la familia imperial. Aparecen representados diferentes colegios sacerdotales.

En la primera escena aparecería Augusto rodeado de doce lictores (cuerpo religioso de Roma). Además se representan cuatro flamines (magistraturas de carácter religioso). Augusto aparece como pontifex maximus con un toga en la cabeza. Tras el grupo sacerdotal irían familiares de Augusto, cuyas cabezas son auténticos retratos (Agripa, Livia, ...).

Los vestidos son a la griega siendo las representaciones clásicas (salvo por los retratos). Los sacerdotes no serían retratos sin que serían representaciones ideales de las magistraturas. Otros familiares son Antonina Minor con su hijo Germánico y con Druso (hijo de Livia). También Antonina Maior con su hijo Domicio y su esposo Lucio Domicio Ahenobarbo y otros. Los niños son símbolos de las generaciones futuras (política pronatalista de Augusto). Todos los miembros no estaban el día de la celebración. Así, por ejemplo, si lo que se representa es la ceremonia del año 9 no podía estar Druso que estaba de campaña en Germania. Tampoco estaría Agripa, muerto en 12 a.C. Tampoco podría ser la procesión del año 13 a.C. porque Augusto aun no era pontifex maximus tal como viene representado aquí.

En el lado norte continúa la procesión apareciendo otros colegios sacerdotales como los quimdecemviri sacris faciundis (encargados del culto a Apolo). Después continúa la procesión de la familia imperial con miembros como Julia (hija de Augusto) y otros miembros menos directos. En los lados este y oeste, a los lados de las puertas, tenemos cuatro escenas diferentes. Frente al carácter histórico de las anteriores estos representan cosas míticas y alegóricas.

En el lado oeste aparecen escenas que evocan los orígenes míticos de Roma. La de arriba está mal conservada y se interpreta como el lupercal (donde Fausto encontró a Rómulo y Remo siendo amamantados por la loba bajo la higuera). Sólo tenemos una figura masculina que podría ser Faustulo y otra que sería Marte (padre de los gemelos). Lo del otro lado de la puerta representa el momento en el que Eneas llega al Lazio y, haciendo caso de lo que le dice la Sibila, comenzará la fundación de una ciudad.

En la escena se ven cerdos, lechones, la construcción del templo en el punto donde se funda Lavinium por Eneas, etc. La escena representa exactamente el momento en que Eneas hace un sacrificio a sus dioses Penates. Eneas está con la cabeza cubierta vestido a la romana y aparece representado el Templo que levanta en honor a aquellos dioses penates. El personaje de la derecha sería su hijo Julio Ascanio y también aparecen los Camilos que le ayudan al sacrificio (hecho a la romana). Es el mismo lenguaje mitológico que el del foro de Augusto.

En el lado este aparecen otras dos escenas ; la simétrica a la representación de Eneas tiene una alegoría femenina en el centro interpretada de diversas formas : como Tellus (la tierra). También podría ser como Venus o Ceres. Está acompañada de dos niños y otras dos figuras femeninas que son alegorías de la naturaleza. Toda la escena se completa con animales (buey, cordero,...) y con plantas. Se insiste de nuevo en la idea de fertilidad, de abundancia tanto humana como de la tierra. Es una representación similar a la del Augusto de Prima Porta en cuya coraza aparece un personaje femenino con el cuerno de la abundancia y acompañada también de los dos niños pequeños. La idea que representa es la nueva situación tras la Pax Augusta.

La cuarta placa es como la del lupercal : quedan escasos restos. Algunos la interpretan como la representación de la Alegoría de Roma. Ésta aparecería vestida como una amazona sentada sobre un montón de armas (parecida a la decoración del Templo de Mars Ultor).



Horti Lamiani
Los Horti Lamiani ocupaban antiguamente la zona del Esquilino actualmente limitada por la plaza Vittorio Emanuele, via Merulana y viale Manzoni. El fundador fue identificado como Lucio Elio Lamia, cónsul en el año 3 d.C., amigo personal de Tiberio y descendiente de una noble estirpe que remontaba sus orígenes al mítico Lamo, héroe griego fundador de Formia: una familia importante que siguió Mecenas en la recuperación urbanística de Esquilino, hasta ese momento ocupado por un sepulcrito. Las fuentes literarias transmiten que los Horti Lamiani ya en el Siglo I d.C. (con Calígula) eran de propiedad imperial: tal vez el mismo Elio Lamia había dejado la villa en herencia a Tiberio, asiduo frecuentador de los jardines de Esquilino.

Estatua de Venus Esquilina Primera época imperial

Las excavaciones ottocentesche pusieron a la luz los restos de un amplio complejo constructivo: entre los edificios más notables se encuentran una inmensa estructura con forma de teatro, probablemente una fontana monumental con efecto escenográfico en el valle subyacente; un pórtico en el cual se asoman ambientes con frescos de jardín; una serie de ambientes termales decorados con mármoles preciosos de color; una estupefaciente galería subterránea larga casi ochenta metros, que provocó el asombro de los descubridores por la riqueza de su decoración: tenía el piso realizado con las más raras calidades de alabastro (del cual queda sólo una porción), estaba decorado con columnas preciosas de amarillo antiguo con bases y capiteles de estuco dorado; otros ambientes del mismo complejo tenían paredes revestidas por lastras de pizarra negra decoradas con arabescos dorados o alegradas con juegos de agua.

Un lujo estupefaciente, digno de un emperador “excesivo” como Calígula, y más tarde confirmado por el hallazgo de innumerables lamillas de revestimiento parietal de cobre dorado dentro de las cuales se introducían gemas de las más diferentes calidades: un ejemplo del esplendor decorativo cuyo eco se conserva en algunas pinturas pompeyanas (como por ejemplo en la villa de Oplontis) y en el cual se tiene que reconocer probablemente la fastuosa estructura decorativa de un ambiente destinado al culto imperial.

En una cámara subterránea fue encontrado un grupo de esculturas muy notables por su número, calidad artística y estado de conservación. Entre estas la espléndida Venus Esquilina junto con las dos estatuas femeninas que la acompañan, el notable busto de Dioniso tendido probablemente parte de un complejo más amplio, el grupo de Commodo como Hércules, verdadera obra maestra de retrato romano, flanqueado por las estatuas de Tritones en una alegoría de la apoteosis del emperador.
 Busto de Commodo como Hércules

Horti Tauriani-Vettiani
La grandeza y el esplendor de la residencia de Statilio Tauro, importante personaje de la Roma del siglo I d.C., fue probablemente el origen de su condena por magia, inspirada por Agripina para poder adquirir la propiedad para el tesoro imperial.
Más tarde, el área de los horti fue subdividida en propiedades, pero bajo Galieno (mediados del siglo III d.C.) fue parcialmente devuelta a los Horti Liciniani; se halló en edad tardo-antigua la residencia de Vetio Agorio Pretextato (Horti Vettiani).
De esta zona proceden numerosas esculturas atribuibles a las distintas fases de la vida de los jardines: estatuas de divinidades, relieves paisajísticos y decorativos, dos grandes vasijas de mármol y tres espléndidos retratos imperiales de Adriano, Sabina y Matidia.

En edad augusta, por lo que se puede reconstruir de las fuentes y de la documentación epigráfica, dentro del territorio comprendido entre via Labicana antigua, el vallado serviano y el límite representado por los muros aurelianos, estaban los Horti Tauriani, una extensión que fue calculada alrededor de 36 hectáreas: los mismos toman el nombre de Statilio Tauro, personaje eminente en Roma del siglo I d.C., condenado por magia con orden de Agripina (según Tacito), que quería apropiarse de la prestigiosa residencia. En los límites de la propiedad y a lo largo del recorrido de la via Labicana, se encontraba el sepulcrito de familia.

Después del pasaje de la propiedad en mano imperial, la misma fue nuevamente desmembrada, a favor de Epaphrodito y Pallante (libertos respectivamente de Claudio y Nerón), para después confluir nuevamente bajo Gallieno (253-268 d.C.) en los Horti Liciniani.

En los confines occidentales del área fueron hallados los restos de un edificio que, a través de nombres escritos en las fistulae aquariae, puede referirse a Vetio Agorio Pretextato (Praefectus Urbi del año 367-368 d.C.) y a su esposa Fabia Aconia Paulina.

Un muro encontrado en el área y construido, como verificado en muchos otros casos en el Esquilino, con fragmentos de esculturas, restituyó una extraordinaria cantidad de materiales.

Una ambientación dentro de una residencia inmersa en el verde parece particularmente apropiada para la estatua de vaca, tal vez parte de un grupo de pastoral y probablemente copia de la famosísima estatua de bronce de sujeto igual creada por Mirone para la Acrópolis de Atenas y llevada a Roma en época de Vespasiano. Se insertan bien en la decoración de un jardín también los relieves: uno, particularmente refinado, representa un paisaje sacro con un santuario circundado de altos muros, mientras los otros dos, lamentablemente fragmentos, son de manufactura neo-ática y representan las cuadrigas de Helios (el sol) y Selene (la luna) que corren una al encuentro de la otra.

Horti de Mecenas
Los Horti de Mecenas son los más antiguos de los jardines residenciales del Esquilino: el amigo y consejero del emperador Augusto transformó en una suntuosa residencia una zona hasta ese momento destinada a ser necrópolis. Los Horti pasaron a ser dominio imperial y en el periodo neroniano los jardines constituyeron una prolongación de la Domus Aurea.

La única construcción que se conserva es el Auditorium, triclinio de verano decorado por frescos con vistas de jardines.

La decoración escultórica, troceada y reutilizada para rellenar los muros tardo-antiguos, delata los intereses culturales del dueño de casa, con imágenes de Musas y retratos de ilustres personajes del círculo literario, así como su pasión para la colección de estelas funerarias griegas y copias de altísima calidad de de originales griegos.

Esquilino acogió en la antigüedad una serie de importantes jardines residenciales. Primero entre todos, los Horti de Mecenas, amigo y consejero del emperador Augusto, que transformó una zona de mala fama en una prestigiosa área residencial.
De la suntuosa residencia de Mecenas, bien conocida por las descripciones literarias y decantadas sobre todo por Horacio, el único testimonio arqueológico aún existente está constituido por el Auditorium, un triclinio estivo semi-subterráneo decorado con frescos de jardines en los cuales se insertan pequeñas esculturas y fontanas, casi queriendo anular la falta de aberturas hacia el exterior. Los frescos son fechados en la época de los Mecenas y en el primer decenio del Siglo I d.C., cuando los jardines pasaron al dominio imperial.

La villa representó entonces una especie de continuación de la inmensa extensión territorial ocupada por la Domus Aurea: no es un caso que Nerón asistió al espectáculo del incendio de Roma propio desde lo alto de la torre de los Horti de Mecenas.

La rica decoración de los horti se transformó, durante las excavaciones de fines del siglo pasado, en remiendos utilizados como material para la construcción en el interior de muros tardo-antiguos, según una costumbre frecuentemente comprobada sobre todo en el Esquilino.
Entre las obras decorativas se destacan la bellísima fuente con forma de cuerno potorio firmada por el artista griego Pontios, que encuentra una directa respuesta temática en el refinado relieve con Ménade danzante derivado de modelos griegos de fines del Siglo V a.C.

De altísimo nivel artístico es la cabeza de Amazona, copia de un original atribuido a uno de los más grandes artistas griegos del Siglo V a.C., mientras impresiona por su extraordinario verismo de sello helenístico la estatua de Marsia en la cual las lívidas vetas del mármol pavonazzetto evidencian el sufrimiento del personaje.

La espléndida estatua del perro, probablemente obra de producción alejandrina, realizada en un rarísimo mármol jaspeado proveniente de Egipto y testimonio del gusto coleccionista del dueño de casa. Extremamente significativa es la presencia de un grupo de Musas perfectamente ambientadas en el programa decorativo de los horti y espejo de las inclinaciones artísticas de Mecenas. El grupo de la Auriga, obra de gran consistencia artística de la primera edad imperial creada según estilema del Siglo V a.C., representa el ejemplo de una afortunada recuperación reconstruida con fragmentos hallados en la misma área pero a una gran distancia entre uno y otro.
La continua evocación a la civilización artística griega, bagaje indispensable de cada culto romano, está testimoniado por el coleccionismo de obras originales, como la espléndida estela sepulcral con figura femenina caracterizada por la compleja y preciosa forma de los pliegues y por la presencia de refinadas copias de obras griegas como la austera e imponente estatua de Demetra o la de Hércules luchador de un original de fines del Siglo IV a.C. caracterizado por un dinamismo sobresaliente.

Columbarios, Catacumbas, Mausoleos y Tumbas
La arquitectura funeraria monumental surge en Roma como herencia directa de la de los etruscos, aunque irá  tomando características propias con la extensión del imperio al introducirse ritos y tipos de sepulcros inspirados en otros pueblos conquistados.

Los túmulos etruscos.
Los etruscos consagraron a sus muertos inmensas ciudades funerarias. Las primeras tumbas hechas para las familias más influyentes se datan a partir del siglo VI a. C. Su tipología era el de estructuras rectangulares ("dados") y circulares (túmulos) que podían estar bajo un  túmulo  o montículo artificial. También las había que estaban excavadas directamente en la misma roca. (ver tema 11).

Arquitectura funeraria romana y el enterramiento de los humildes.
Columbarios, Catacumbas y Tumbas
La muerte en Roma tenía reservado el espacio en el exterior de las ciudades. Los romanos tenían prohibido el enterramiento intramuros, pero más allá de ellos se levantaban necrópolis donde los más pudientes se hacían enterrar. Las cunetas de todas las vías estaban invadidas a lo largo del camino de grandes y pequeños cipos, monumentos y mausoleos familiares y de sociedades que recordaban a sus difuntos. Las más importantes como la Apia o la Latina concentraban en los primeros kilómetros miles de ellos.

Los monumentos de los más humildes han quedado en el olvido. De ellos sólo permanece algún trozo de lápida o restos de un podium. Sólo los edificios más grandes, pertenecientes a las familias más influyentes de Roma, han sobrevivido sumidos en ruina.

Los enterramientos más humildes. La cista, el columbario y la catacumba.
El enterramiento de los pobres en Roma era la fosa común. Si había dinero para incinerar el cadáver se enterraban sus cenizas bajo piedras o creando un hueco en el suelo donde depositar una cista o una vasija con las mismas. Sobre la superficie se podía dejar una lápida o un cipo, a modo de estela conmemorativa, donde se reseñaran los datos más relevantes del enterrado.

Aquellas familias más adineradas excavaban en una parcela de su propiedad una cámara bajo el suelo a la que se accedía como si fuese un pozo. En ella se depositaban las urnas con las cenizas de sus difuntos en los huecos practicados en las paredes. Este tipo de enterramiento se conocía con el nombre de columbario porque estas hornacinas recordaban los palomares con sus nichos para los pájaros. Debajo puedes ver una reconstrucción de estos sencillos espacios funerarios (museo de Córdoba). Si además pinchas sobre la imagen podrás ver como podía ser uno en una recreación en 360º.

En Roma estos columbarios también podían ser edificados e incluso existían sociedades creadas ex profeso (colegios funerarios) que se organizaban  para dar sepultura dignamente a sus socios. Podemos destacar por su grandeza y monumentalidad  los creados a partir de finales del siglo I a. C. por los libertos de la familia imperial Julio Claudia en Vigna Codini. En España tenemos ejemplos en Carmona, Mérida y Tarragona.

Columbarios de Vigna Condini. Roma.

Las catacumbas eran los cementerios subterráneos donde se practicaba la inhumación de los cadáveres. En Roma este rito no era habitual originariamente, puesto que se prefería la incineración como hemos visto. Sin embargo, con la implantación progresiva del cristianismo y del judaísmo, que aborrecían la cremación, se fue generalizando incluso entre los paganos (s. II y III d. C.).

En principio los cadáveres se enterraban en superficie. Pronto la falta de espacio alrededor de Roma obligó a imitar a los paganos con sus columbarios subterráneos. En esta ciudad las condiciones del terreno permitían excavar con fciliada en el subsuelo. Las primeras catacumbas cristianas datan del siglo II.  En los siglos siguientes se fueron ampliando y  bajando en profundidad nuevos niveles, dando como resultado grutas de trazado anárquico de galerías, escaleras y pisos.

Las familias que se lo podían permitir se reservaban espacios contiguos e incluso podían crear cámaras decoradas con pinturas o cubículos. La iglesia, como institución,  también reservaba espacios amplios para dar culto a sus mártires. Por otro lado, los nichos ya no podían ser simples agujeros  para recoger la cenizas, se necesitaba espacios rectangulares  para cada individuo (loculi y arcosolios) y nuevos recipientes para los restos (sarcófagos). La decoración escultórica y pictórica fue apareciendo en el siglo III.

Via Appia Antica – La antigua Via Appia, fuera de los muros de Roma, fue utilizada como lugar de enterramiento de los primeros cristianos, así como de los paganos. Estaban prohibidos los entierros dentro de las murallas de Roma ya en el siglo V antes de Cristo. Kilómetros de túneles fueron construidos para ser utilizados como cámaras funerarias. La catacumbas romanas contienen miles de nichos de enterramiento, así como algunos buenos ejemplos de arte cristiano primitivo. Las visitas a estas catacumbas son guiadas, y normalmente duran de 20 minutos a una hora. En la Via Appia puedes visitar las siguientes catacumbas:
·         Catacumbas de San Calixto – Es la más grande y popular, cuenta con una red de galerías de alrededor de 19 km de largo y 20 metros de profundidad. Lo más destacado de estas catacumbas son la cripta de nueve papas y frescos cristianos, pinturas y esculturas.
·         Catacumbas de Santa Domitila – Es la más antigua de las catacumbas. La entrada es a través de una iglesia del siglo cuarto. Uno de los aspectos más destacados es el fresco de la Ultima Cena del siglo II.
·         Catacumbas de San Sebastián – Tiene 11 km de túneles, pero el área de visita es muy limitado. Lo más destacado son los mosaicos.

Vía Salaria – Catacumbas de Santa Priscilla, se encuentra entre las más antiguas catacumbas de Roma, que data de fines del siglo II.
El mausoleo romano es un monumento funerario que comienzan a extenderse por todo el Imperio a partir del siglo I d. C., respondiendo a un sentimiento de transformación de la tumba en santuario destinado al culto de la memoria del difunto. También sirve de enterramiento para varios miembros de una misma familia.
Desde el punto de vista arquitectónico se dividen en dos tipos:
·         con forma de templo, de planta rectangular o circular.
·         mausoleos rectangulares, en los que quedarían incluidos todos aquellos que sin afectar la forma de templo pueden presentar una planta más o menos cuadrada con la apariencia de habitación en funciones de cámara funeraria o, si la sepultura es subterránea, de sala de reunión; difieren de los de templo en que no van precedidos de escalera ni pronaos y que están al mismo nivel del terreno, a veces con más de una planta. Dentro de esta serie hay que considerar los monumentos turriformes.

El túmulo fue el tipo de enterramiento que más influyó en el de los romanos adinerados al comienzo de la república. Sin embargo, los sarcófagos de barro cocido o de piedra, muy frecuentes entre los etruscos, casi desaparecieron en la época republicana, y la práctica de la inhumación sólo persistió entre unas pocas familias como los Cornelios (Sila, por ejemplo, fue el primer miembro de éstos en ser incinerado, ya en el siglo I a. C.). Durante los primeros siglos las elites republicanas  se enterraban en columbarios simples junto a las grandes vías de salida de la ciudad de Roma. Con la gran expansión territorial del siglo III a. C. se fueron levantando nuevos tipos de tumbas inspirados en las de los pueblos conquistados.

Los Cornelio Scipión fueron de los primeros en apuntarse al modelo de mausoleo helenístico, al mezclar la tumba, el monumento conmemorativo y el templo. El sepulcro fue iniciado el año 298 a. C. como una tumba etrusca y Escipión Emiliano, a mediados del siglo II a. C., lo monumentalizó dotándole de una fachada arquitectónica con columnas y esculturas de los miembros familiares más conocidos.
El ejemplo de los Escipiones fue seguido por todas las familias influyentes de Roma. La idea no era construir un gran edificio para garantizar la supervivencia de los difuntos como en Egipto, sino la de hacer visible a los ciudadanos de Roma el poder de cada familia senatorial y exaltar la memoria de sus antepasados más gloriosos.


El modelo de torre redonda se popularizó en el siglo I a. C. La más grande es la de Munacio Planco en Gaeta. Su construcción en travertino  oculta una estructura de pasillo circular y cuatro cámaras funerarias. Posiblemente estuviera rematada con un túmulo de tierra y una estatua del difunto. Otras tumbas que reflejan este estilo son la conocida tumba de Cecilia Metella en la vía Apia o la tumba de Cicerón en Formia. La diferencia con los túmulos etruscos era su mayor altura y la decoración externa, que incluía escultura y elementos arquitectónicos como columnas y entablamentos con frisos.

Otro modelo de tumba nobiliaria erigido desde el siglo I a. C. es el que superpone dos o tres módulos arquitectónicos creando una forma difícil de definir. Los inferiores de forma cuadrada se componen de un alto pedestal  y  de un edificio que simula un templo o un arco de cuatro vanos. El piso superior imita una pirámide o un tholo (templete circular). Esta subdivisión tiene un significado simbólico. El primer nivel representa lo terrenal, donde se pude representar en relieve las acciones del difunto o aparecer retratos familiares y figuras alegóricas. El templo o el arco simbolizan la puerta de los infiernos, la entrada al otro mundo. El tholo, o lo que corone, es la morada celeste donde el muerto divinizado vivirá en la eternidad. El mejor ejemplo conservado es la tumba conocida como de Los Julios en Saint Remy, Provenza. Se conserva en buen estado la "Conocchia" de Capua, construida en opus incertium. Una estructura parecida podría haber tenido la tumba conocida como de los Escipiones en Tarragona.
 
Conocchia" de Capua                                   Tumba los Escipiones en Tarragona.

La imaginación de los constructores de monumentos funerarios también se desarrolla por caminos fantasiosos o exóticos. Por ejemplo Eurisace, un panadero que hizo fortuna durante las guerras civiles del siglo I a. C. se hizo conmemorar con un edificio que imitaba las bocas de un horno de pan. Cayo Caestius,  a finales de ese siglo, se hizo enterrar en una pirámide recubierta de travertino tras haber quedado impresionado por las mismas a su paso por Egipto.

El templo funerario en piedra o en ladrillo es otro modelo muy utilizado por las grandes familias a partir del siglo II d. C. La parte superior es un pequeño templo dedicado a los dioses, mientras que el enterramiento se produce en una cripta inferior. Los de vía Latina son excepcionales por la perfección en el uso del ladrillo y del hormigón, destacan el de los Cornelios (conocido como sepulcro Barberini) y el de los Valerios. Las bóvedas de cañón conservan estucos y frescos encantadores. En España es notable en este estilo el templete de Fabara en Zaragoza.

Nos queda por hablar de los mausoleos imperiales. Tras la conquista de Egipto y la proclamación del Imperio Octavio Augusto comenzó a construir un sepulcro grandioso en el extremo norte del Campo de Marte. La finalidad dinástica parece evidente y desde el primer momento se le denominó mausoleo en recuerdo de la tumba del rey Mausolo de Caria (siglo IV a. C.). El edificio  ha sido muy dañado por los saqueos, hasta tal punto que su reconstrucción gráfica no resulta del todo fiable. Los restos de hormigón que hoy quedan nos indican que era una construcción circular de muros interiores concéntricos, posiblemente recubiertos de travertino y semienterrado por un túmulo. Quizá estuviera rematado por un tholo en un segundo rellano que hiciera destacar el edificio en altura. Aquí se enterraron todos los miembros de la familia imperial del siglo I, salvo Nerón.

Mausoleo de Augusto. Reconstrucción y planta.


Nerva fue el último emperador sepultado en el Mausoleo de Augusto. Los restos de Trajano se depositaron en el basamento de la columna conmemorativa que se levantó en su foro. Adriano fue quien dio comienzo a las obras de un nuevo mausoleo, que iba a convertirse en el sepulcro dinástico de los Antoninos. Se eligió pra su edificación un lugar cercano al de Augusto, pero al otro lado del río. Hoy es el Castillo de S. Angelo, que camufla la estructura antigua de la tumba muy parecida a la del primer emperador.

Los tres emperadores Gordianos del siglo III  fueron enterrados en una tumba circular de ladrillo y hormigón de dos plantas cubierta con una gran cúpula. La atribución no es del todo segura porque también se atribuye a la época de Constantino. El edificio sigue un modelo nuevo, el del Panteón de Agripa Adriano. La estructura circular estaba precedida por un pórtico con escalera frontal de gran tamaño, que daba asceso a un planta superior donde deberían encontrarse estatuas de dioses en los nichos laterales que se aprecian en la foto. El enterramiento se produciría en el piso inferior o cripta. Un edificio muy parecido  se conserva en Centelles, Tarragona, con el mismo problema de atribución.


Los emperadores cristianos ya se harán enterrar en modelos de tumbas claramente cristianas (Mausoleo de Santa Constanza en Roma o de Gala Placidia en Rávena)
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Mausoleo de Ceclia Metela
Situada al final de la Vía Appia, fue construida en tiempos del emperador Augusto. Con una finalidad funeraria, tiene forma de torre, con una cámara sepulcral pequeña y coronada con un montículo de tierra. Esta trabajada en piedra revestida en mármol y se inspira en los túmulos etruscos. Las almenas fueron añadidas posteriormente, durante la Edad Media.


El papa Caetani, Bonifacio VIII, donó la tumba a su familia que la incorporó a un castillo fortificado que bloqueaba la Vía Appia entre Roma y Nápoles. Desde aquí la familia Caetani controlaban el paso y cobraban impuestos.

Cecilia Metela, hija del cónsul Creticus, fue esposa de Craso el Joven, nuera de Craso, el hombre más rico de Roma (asesinado en el 53 a.C.) entre los años 50 y 40 a.C.

Craso el Joven estuvo a las ordenes de Julio César como general, a la muerte de su padre heredó una gran fortuna y se casó con Cecilia Metela.



Mausoloeo de Adriano
Es un monumento romano situado en la orilla derecha del río Tíber, en frente del pons Aelius (actual puente de Sant'Angelo), a poca distancia de la Ciudad del Vaticano.

Iniciado por el emperador Adriano en el año 135 para ser su mausoleo personal y familiar, fue terminado por Antonino Pío en el 139. El monumento, levantado con piedra de travertino, estaba engalanado por una cuadriga en bronce guiada por el emperador Adriano. Muy pronto el edificio cambió de uso y se convirtió en un edificio militar. Se integró a la Muralla Aureliana en el 403.

Toda la zona marcada en rojo correspondería a la arquitectura del mausoleo original: prácticamente todo el primer y segundo nivel y a partir de ahí sólo el cilindro interior del edifio hasta el sexto nivel.

La transformación del monumento funerario en una fortaleza comenzó en el 271dC cuando, bajo el emperador Aureliano, se el edificio se metamorfosea en un puesto fortificado para defender la ciudad (elegido como tal debido a su estratégica posición, controlando la entrada norte de la ciudad).

Esta transformación se vuelve irreversible desde el 403 (momento en que se construyen las murallas de Aureliano) y durará 10 siglos, hasta el pontificado del Papa Alejandro VI (1492-1503). A este periodo pertenecen los espacios de almacenamiento de aceite y trigo, el pentagonal passetto, el paseo descubierto, los bastiones…

Finalmente tenemos la modificación que convertirá al Castel San’t Angelo en la residencia de los Papas.

El primer Papa en trasladarse desde el Palacio de Letrán al Vaticano fue Nicolás V (1447-1455), ya que lo consideraba un lugar más seguro debido a la cercanía del Castel San’t Angelo. La primera modificación de este periodo que sufrió el edificio fue la sala de Clemente VII (nombre que le viene dado por la restauración que este Papa aplicó a dicha estancia). Cincuenta años más tarde, el Papa Alejandro VI (1492-1503) ordena la construcción de unos nuevos aposento de lujo. En el Renacimiento, con el pontificado de Pablo III (1543-1549) siguen las reformas con aires de esplendor principesco y los ambientes de lujo (es la época de la construcción de prácticamente todos los salones con frescos: el salón de Apolo, la sala Paolina, el salón de Cupido y Psique, la sala de Perseo, la biblioteca, la sala de Adriano…). Todo esto, siempre con la clara intención de exaltación del pontífice como un príncipe culto del Renacimiento.


El Mausoleo di Lucilio Peto de Peto Lucilio
La tumba de Lucilio, más conocido como el Mausoleo de Lucilio Peto, es un monumento de la ciudad de Roma. Sorge 470 ma nord del sito dell'antica porta Salaria, presso il fianco sinistro dell'omonima strada, a una quota inferiore di 8 m circa, a circa 50 metri da dove fu ucciso D'Antona. Se eleva 470 m al norte del sitio de la Porta Salaria, cerca de la parte izquierda de la calle del mismo nombre, una menor proporción de alrededor de 8 m, a unos 50 metros desde donde fue asesinado D'Antona. La sua scoperta risale al maggio 1885, in occasione della costruzione di un muro di cinta nella vigna soprastante, proprietà del cav. Su descubrimiento se remonta a mayo de 1885, durante la construcción de un muro por encima de la viña, propiedad de HP. Cesare Bertone. Bertone Cesare. L'area archeologica, antistante l'arco orientale del sepolcro, raggiungibile mediante due rampe di scale del 1925, nasconde un filare di blocchi tufacei, che corre 15 ma est del monumento. La zona arqueológica, en frente del arco este de la tumba, alcanzado por dos tramos de escaleras en 1925, se esconde una hilera de bloques de toba, que corre 15 m al este del monumento.

La tumba se ve como un cilindro plano y pertenece a la "familia" de los montículos. Il tamburo (diametro 35 m, altezza massima 4,7 m) consta di una cortina in opus quadratum e di un anello interno in opus caementicium; le due parti sono ammorsate attraverso una sequenza regolare di diatoni. El tambor (diámetro de 35 m, altura máxima 4,7 m) se compone de una cortina en el opus quadratum y un anillo interior en opus caementicium, las dos partes se sujetan por una secuencia regular de diatónica.

El revestimiento es de travertino, se divide en: base (a su vez compuesta por dos filas y un suave moldeado); sillería lisa (cuatro filas, las articulaciones falsa interna) y la coronación de cornisa dentículo. Nell'arco orientale del monumento svetta un pannello epigrafico in marmo lunense (cinque i filari superstiti), incorniciato con un elegante kyma lesbio. Durante el panel oriental del monumento se encuentra un epígrafe de mármol Luna (cinco sobrevivientes de las filas), enmarcada con un Lesbos Kyma elegante. Nel registro superiore della superficie si estende, in tre righe, l'epigrafe sepolcrale (CIL, VI, 32932), pertinente a M. En los tramos superiores de la superficie, en tres filas, la inscripción funeraria (CIL VI, 32932), perteneciente a la M. Lucilius Paetus, che ricoprì, nella milizia equestre, le cariche di tribunus militum, praefectus fabrum e praefectus equitum, ea Lucilia Polla, sua sorella, presumibilmente defunta quando fu eretto il sepolcro. Peto Lucilio, que sirvió en la milicia montar las posiciones de militum tribunus prefecto, y Equitum fabrum prefecto, Lucilia Polla y su hermana, presumiblemente muerto cuando la tumba fue construida.

En el Extremo occidental del monumento está la entrada, despojada del revestimiento original de piedra. L'interno del tumulo presenta strutture murarie in opus caementicium dealbato, privo di decorazioni pittoriche. El interior del montículo tiene paredes en opus caementicium, desprovisto de la pintura decorativa. Un dromos, con volta a botte, conduce ad una camera sepolcrale, a croce greca, coperta da una volta a botte lunettata. Un dromos, con bóveda de cañón, lo que lleva a una cámara mortuoria, una cruz griega, cubierta por una bóveda de cañón con lunetos. La nicchia settentrionale ospita una delle tre klinai originarie, anch'essa in cementizio dealbato. El nicho es el hogar de uno de los tres originales klinai .

Las estructuras descritas documentan la fase inicial de la tumba, que se inserta entre finales de los años de Augusto como lo demuestra la cerámica tomada.Una corona di cinque piccoli sepolcri ipogei, addossati esternamente al tamburo, lungo l'arco orientale, costituiva la seconda fase edilizia del tumulo. Un anillo de cinco tumbas subterráneas pequeña, apoyada en la parte exterior del tambor, a lo largo del arco del este, fue la construcción de la segunda fase del montículo.

Pirámide de cayo Cestio
Se construyó en torno al año 12 a. C. como sepulcro para Cayo Cestio Epulone, magistrado. Su base, cuadrada, tiene alrededor de 30 metros de lado, y alcanza una altura de 36,40 metros. Está recubierta de mármol, aunque su construcción interna está realizada en ladrillo. En los lados oriental y occidental se encuentran sendas inscripciones en latín donde se registra tanto el nombre de Cestio, como las circunstancias de la construcción, que según esto duró 330 días. El texto de las inscripciones es:
·         C. Cestius L.F. Pob. Epulo pr. tr.pl. VII vir epulonum
·         Opus apsolutum ex testamento diebus CCCXXX arbitratu L. Ponti P.F. Cla. Melae heredis et Pothi L.

En la época de los Césares, comienzan a construirse en Roma tumbas gigantescas, algunas de ellas, como la de Cayo Cestio, inspirada en modelos del Egipto de los Ptolomeos. En tiempos pasados se pensó que la pirámide era la tumba de Remo. En el siglo III, la pirámide se incluyó en la muralla Aureliana.

Mide 29,50 metros en su base y 36,40 de altura. Se trata de una obra de mampostería revestida de baldosas de mármol inspirada en modelos egipcios que estaban muy de moda en Roma tras la conquista de Egipto en el año 30 a.C. En una inscripción podemos leer a quine está dedicada la tumba, así como que fue construida en menos de 33 días. En el lado oeste del edificio se abre una puertecilla que conduce a la cámara funeraria.

Tumba del Panadero
La Tumba del Panadero es como se conoce en la ciudad de Roma al enterramiento de un ciudadano romano de la época imperial llamado Marco Virgilio Eurysaces. Un liberto que seguramente logró hacer fortuna sumistrando pan para la ración pública a mediados del siglo I a. C.

La tumba fue construida alrededor del 30 a. C. Posee un podio de bloques de toba; la parte superior de la tumba es de travertino alrededor de un núcleo de hormigón.
La decoración elegida para la tumba hace alusión a la profesión del comitente, observándose sucesivos agujeros practicados en la fachada, semejando las bocas de un horno, así como un friso decorado con las diferentes fases de la cocción del pan.

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