miércoles, 8 de junio de 2011

Capítulo 4 - LOS FOROS DE ROMA

LOS FOROS DE ROMA
EL ÁGORA GRIEGA Y EL FORO ROMANO
Es ineludible establecer un paralelo entre el ágora, el espacio público desarrollado por los atenienses, y el foro romano. De hecho, es posible que el espacio romano haya tenido influencias de su equivalente griego, una teoría reforzada por el hecho de que en las ciudades etruscas (antecedentes de las romanas) no se han encontrado vestigios de un espacio público similar. Después de todo, el ágora era, como el foro, el espacio público más importante de la ciudad, donde los habitantes solían reunirse para debatir aspectos importantes de su comunidad.
Sin embargo, mientas el ágora griega fue simplemente un espacio público, el foro romano evolucionó como un ámbito mucho más importante, tanto en términos funcionales como simbólicos, de allí el carácter monumental en el espacio de éste último.
"El ágora griega establece una tipología formal, el foro romano concreta el simbolismo de la plaza como punto central en los significados de una arquitectura y una sociedad esencialmente urbanas. Mientras el ágora griega contribuía a dar al ciudadano conciencia de sí mismo, el foro romano daba conciencia de sí mismo al Estado".
Juan Carlos Pérgolis en su libro "La Plaza. El centro de la Ciudad"




Foro Romano, con el Arco de Septimio Severo y los restos de la tribuna de las arengas y a los costados la Basílica Julia (derecha) y la Basílica Emilia (izquierda) y en primer término las 3 columnas del Templo de Vespasiano

Reconstrucción del foro. Vista desde el Capitolio al Coliseo. En primer término a la derecha templo de Saturno y la Basílica Julia. Al fondo el arco de Séptimo Severo y a la izquierda la Basílica Emilia

Foro reconstituido visto desde el Coliseo hasta el Capitolio. De derecha a izquierda: Arco de Septimio Severo, Templo de la Concordia, Vespasiano y Saturno y de la basílica Julia. En el centro la estatua ecuestre de Domiciano.
FORO actual
Visto desde el Coliseo hasta el Capitolio
De derecha a izquierda: Arco de Septimio Severo, Templo de la Concordia (no hay nada a la izquierda), Vespasiano (tres columnas) y Saturno y el suelo restos de la basílica Julia.



CARACTERÍSTICAS DE LOS FOROS
Si bien los foros variaron en tamaño y funciones, hay algunas características que eran más o menos recurrentes en su configuración. Por lo general los foros tienen forma geométrica, básicamente rectangular (en proporción 2 a 3, como manda Vitruvio), rodeados de pórticos. Albergaban diversas funciones: religiosas (acogiendo al menos un gran templo), cívicas (dominadas por una basílica) y comerciales (diversas tiendas y mercados). Era frecuente también encontrar un teatro y un baño público, así como la curia (usada para reuniones del consejo municipal) y el comitium (para reuniones políticas).

Las colonias militares o castrum se organizaban en una grilla en cuyo centro estaban el foro, desde el cual salían dos vías que seguían la dirección de sus ejes principales: el cardo y el decumano.

Foros de Roma:
El Foro Boario (o Forum Boarium), entre el monte Palatino y el río Tíber, que estaba dedicado al comercio de ganado.
El Foro Holitorio Olitorio (o Forum Holitorium), entre el monte Capitolino y las murallas servianas, que estaba dedicado al comercio de hierbas y verduras.
El Forum Piscarium, entre el monte Capitolino y el Tíber, en la zona del actual gueto de Roma, que estaba dedicado al comercio de pescado.
El Forum Suarium, cerca de los barracones de las cohortes urbanae, en la parte norte del campo de Marte, que estaba dedicado al comercio del cerdo.
El Forum Vinarium, en la zona del actual rione Testaccio, entre el monte Aventino y el Tíber, que estaba dedicado al comercio del vino.
Se conocían otros mercados, pero no son correctamente identificables debido a la falta de información precisa o la pluralidad de ubicaciones. Entre estos está el Forum cuppedinis, dedicado al comercio genérico de varias clases de bienes.

Foro Boario (Forum Boarium)
Situado en la zona conocida como Velabro, entre las colinas del Capitolio y del Aventino, el Foro Boario fue el más antiguo de los foros de Roma.
Situado en la rivera izquierda del río Tiber era el área del mercado del ganado de la ciudad antigua.

Ya en el siglo VIII a.C. desde el primer asentamiento romano era frecuentado por mercaderes griegos. Más allá de este, se encontraba los asentamientos de los etruscos, situados en lo que hoy en día conocemos por Trastevere. Al hallarse junto al río Tíber la zona del Foro Boario sufrió constantes inundaciones y también fue objeto de muchos incendios.
Durante la época de la monarquía, Anco Marcio, construyó el Puente Sublicio y durante el reinado de Servio Tulio, se construyó un segundo templo en honor a la Fortuna y a la Mater Matuta, junto al antiquísimo altar máximo dedicado a Hércules.
Aparte de los ya citados también fueron edificados en la zona, el Templo de Pórtuno y el Templo de Hércules Vencedor.
Tanto el mercado como el puente se mantuvieron fuera del perímetro de la ciudad durante mucho tiempo, incluyéndose dentro de ella en el año 387 a.C. con la construcción de la muralla Serviana. Durante el año 212 a.C. en esta zona se produce el primer combate de gladiadores, organizado por Decimus Junius Brutus Scaeva como parte de los funerales en honor de su padre.
Con el paso del tiempo parte de la zona fue ocupada por la construcción de nuevas edificaciones, aunque se mantuvo el nombre para designar al distrito entero. 



Templo de Hércules vencedor.
Es un templo monóptero, un templo redondo de diseño peristílico griego (completamente rodeado por columnas). Esta disposición hizo que muchos lo tomasen erróneamente por un templo de Vesta, pero se ha comprobado que es un templo de Hércules.
Fechado sobre el año 120 a. C., el templo tiene 14,8 m de diámetro y consiste en una cella circular dentro de un anillo concéntrico de 20 columnas corintias de 10,66 m de alto descansando sobre cimientos de toba. Estos elementos sujetan un arquitrabe y un techo que han desaparecido. El muro original de la cella y las columnas se conservan pero el techo de teja actual es un añadido posterior. Andrea Palladio sugirió un domo, aunque esto fue aparentemente erróneo. Fue reconstruido por Tiberio en el año 15, en mármol de Luni. El templo es el edificio de mármol más antiguo conservado en Roma.
En 1132 el templo fue convertido en iglesia, conocida como Santo Stefano alle Carrozze. En 1475 se efectuaron restauraciones adicionales (y un fresco sobre el altar). Sixto IV dedicó una placa en el suelo. En el siglo XVII la iglesia fue renombrada a Santa Maria del Sole.
Este templo y el de Vesta en Tívoli inspiraron las iglesias centralizadas del Renacimiento.
A pesar del papel del Foro Boario como mercado de ganado en la antigua Roma (o quizá debido a él), el Templo de Hércules es objeto de una leyenda popular que afirma que ni las moscas ni los perros entran a ese lugar sagrado.
El templo fue reconocido oficialmente como monumento antiguo en 1935.


Templo de Pórtuno
El Templo de Portunus se hallaba en la zona del puerto, cerca del puente Emilio, siendo construido alrededor del 80-70 a. C. Presenta 4 columnas en el frente y 7 semicolumnas en los lados.
El templo es próstilo, tetrástilo y pseudoperíptero. Es de orden jónico, con columnas de una altura aproximada de 8 metros, recubiertas de estuco para darle un acabado más esbelto y refinado. El frontón, que sobresale mucho, y el entablamento son lisos. Al templo se accede a través de una escalinata frontal. Tradicionalmente ha sido considerado como el templo de la Fortuna Viril, pero hoy en día se piensa que estuvo dedicado a Portuno, divinidad protectora del puerto fluvial.
El hecho de que este templo haya llegado hasta nuestros días en un excelente estado de conservación se debe a que en el siglo IX d. C. se convirtió en un templo dedicado a Santa María Egipcíaca, patrona de las prostitutas arrepentidas, abriéndose algunas ventanas en el interior y poco más. Posteriormente, en el siglo XVI, el edificio pasó a una orden monacal armenia, la cual realizó algunas reformas pero que apenas afectaron al edificio, construyéndose diversos edificios contra sus muros (véase fotografía), los cuales fueron demolidos durante el régimen fascista de Mussolini en los años 1930.

Foro Olitorio u Holitorio
El Foro Holitorio es un sitio arqueológico que se encuentra en Roma, a los pies del Capitolio, incluyendo el Teatro di Marcello y el Foro Boario. En la antigüedad era el mercado de hortalizas y frutas, así como el área de mercado de ganado. En todos los  períodos republicanos (más precisamente, en el período entre las dos Guerras Púnicas) se construyeron tres templos. Estos templos son ahora parte de la estructura de la iglesia de San Nicolás en la cárcel , cuya existencia tenemos las primeras noticias en el siglo XI en el Liber Pontificalis. 



Templo de Jano
El templo de Jano en el Foro Holitorio es el segundo templo dedicado al dios de los cuales se recibe información, además del templo del mismo nombre ubicada en el Foro Romano 
Fue construido por Caio Duilio en la primera Guerra Púnica, en el siglo III a.C. y restaurado por Tiberio en el año 17. Es muy probable que sea uno de los tres templos juntos en el antiguo Foro Holitorio, donde ahora se levanta la iglesia de San Nicolás en la cárcel, concretamente a la derecha, mirando a la fachada de la iglesia.  
El templo fue hexástilo de orden jónico, y había otra fila de seis columnas en el frente y atrás con ocho columnas en el lado largo. El templo fue cubierto en su totalidad en mármol, y piedra de lava, como el utilizado para la construcción del Templo de Adriano, y se apoyaba en una base de hormigón cubierta con mármol travertino. Incluso las columnas y capiteles eran de mármol, en contraste con el cercano templo de Portunus que había una capa de estuco.
Medía unos 26 metros de largo y 15 de ancho.  

Del templo quedan siete columnas con dintel incorporado en la parte derecha de la iglesia

Templo de la Esperanza
El Templo de la Esperanza se encuentra en cambio en la izquierda, en oposición al templo de Jano. También fue construido en el momento de la primera guerra púnica de Aulo Atilio Calatino y fue restaurado en 232 a. C. y en el 17 por Cayo Julio César Germánico Claudio. El templo era períptero de orden dórico, con 6 columnas en el frente y once en el lado largo. El templo era de piedra y columnas cubiertas con estuco para simular la apariencia de mármol. Medía 25 metros de largo y 11 de ancho.
Restos del templo de la Esperanza


Templo de Juno Sospita
El templo de Juno Sospita se encuentra entre el templo de la Esperanza y el de Jano, donde ahora se levanta la iglesia San Nicola in Carcere, que se estableció sobre sus ruinas por el fin del milenio.
Construido alrededor de 195 a. C. por Cayo Cornelio Cetego fue de orden jónico períptero con tres filas de seis columnas en el frente, dos hileras de seis columnas en la parte trasera y once en el lado largo. Una escalinata se utiliza  todavía hoy para entrar en la iglesia, que lleva a la terraza del templo. Fue el mayor de los tres templos, ya que medía 30 metros de longitud y 15 metros de ancho, además de ser el más alto (esto se puede ver mediante la comparación de las columnas preservadas en cada uno de los tres templos).  
Siguen siendo la base del templo, en el interior de la iglesia, y tres columnas de la fachada de la que se incorpora sin capitel. Estas columnas eran aún visibles en su estado natural antes de la restauración de la fachada. Otros restos, como algunas de las columnas son visibles dentro de la iglesia.  
Las tres columnas del templo se han incorporado en la fachada.

Templo de la Piedad
Hubo un cuarto templo, situado al lado del templo de Jano, que fue destruido durante la construcción del teatro de Marcelo. Fue construido por Manio Acilio Glabrione, cónsul en 191 a.C. El templo fue también un lugar de culto de Diana.

Foro Piscarium
El mercado de pescado al norte del foro, entre la via Sacra y el Argiletum. Fue quemado en 210 a. C y reconstruido el año siguiente. En 179 se incorporó en el general Macellum, construido por Fulvius Nobilior en la misma región. Este foro se llama piscatorium en Livy, y piscarium en Varro y Plauto.

Forum Suarium
El mercado del cerdo de Roma durante el imperio, mencionado primero en dos inscripciones de aproximadamente 200 AD y luego en documentos de fecha posterior. Este mercado estaba cerca del cuartel de las cohortes urbanas en la parte norte del campo de Marte, su administración estaba en manos del prefecto o de uno de sus oficiales.

Foro Petronii Maximi
Parece haber sido construido por Petronius Maximus, bajo el emperador  Valentiniano III en el 455 d. D., debido a una inscripción dedicatoria. En la que se le llama conditor fori, y una posible referencia en otra inscripción que se encontró un poco al noreste de S. Clemente, se supone que se estaba situado en ese barrio en la vía Labicana.
El foro romano de la ciudad de Roma.
a) El foro republicano.
Es el primer foro que se levantó en Roma. Foro es un centro cívico, el escenario principal de la vida en la ciudad, donde se desarrollan las actividades política, administrativas y religiosas. El Foro ocupa un valle entre las colinas del Capitolio y del Palatino, a través del cual discurría un arroyo del río Tíber, el Velabro. Era un lugar inhóspito por lo que entre los siglos X y IX a.C. se utilizó como lugar de enterramientos, siendo abandonada esta actividad en el siglo VIII a.C. dando paso a una concentración de aldeas que serán el núcleo fundacional de Roma.
Lo primero que se hizo para poder habitar este lugar fue la canalización del arroyo, que fue posible gracias a la construcción de la Cloaca Máxima, una obra de ingeniería que la tradición atribuye a Tarquinio Prisco, el primer rey de la dinastía etrusca que estuvo al frente de Roma, en torno al año 600 a.C. Lo cierto es que a partir de este momento esta zona se convertirá en el centro de la vida cívica y comienzan a construirse progresivamente edificios relacionados con las actividades políticas, religiosas y de mercado, pero también se erigen estatuas honoríficas y otros monumentos conmemorativos, símbolos de las grandes hazañas militares y políticas de la historia romana y que convirtieron al Foro en la plaza referente por excelencia de la vida romana.
En rojo, el Foro Romano en épocas de la República. En negro, remodelación tras la construcción de los foros imperiales.


Los primeros edificios que se construyen son: la Regia (la casa del rey, detrás de los restos actuales del Templo del Divino Julio), obra de Numa Pompilio, según la tradición, y el primer Comicio construido en la parte septentrional de la plaza, la sede más antigua de la actividad política de la ciudad, del que no quedan apenas vestigios por las modificaciones de época de César y Augusto. Cerca de él estaba el Niger Lapis, (1) un antiquísimo santuario de Vulcano, junto al cual Rómulo desapareció, convirtiéndose por ello en un lugar funesto. Este lugar estaba señalado desde la época de Sila por un trozo de pavimento en mármol negro (de ahí su nombre) vallado y respetado en las sucesivas pavimentaciones.
Una vez abolida la Monarquía (509 a.C.) los esfuerzos se dirigen a la construcción de edificios relacionados con los acontecimientos y las nuevas instituciones de la recién creada República.
Una de estas construcciones son los Rostra (2) que era la tribuna desde la que hablaban los magistrados y que no tomará este nombre hasta el año 338 a.C. cuando fueron fijadas sobre ella los espolones de los barcos de Ancio. Ancio fue capital de los volscos hasta que los romanos la conquistaron en el año 468 a.C. En el año 341 a.C. los volscos se rebelan contra los romanos pero son derrotados y Ancio es arrasada y colonizada por Roma. Los espolones de los barcos derrotados en la bahía de Ancio fueron llevados a Roma como trofeo y a partir de este momento se colocan en esta tribuna de oradores.
El Templo de Saturno (3) que tenía una gran antecámara que funcionaba como sede del Erario, el tesoro del Estado.
El Templo de los Dioscuros (4), dedicado a los dos gemelos divinos, Cástor y Pólux, cuya aparición milagrosa había propiciado la victoria romana en el Lago Regillo en el 499 a.C. contra la Liga Latina, que apoyaba a Tarquinio el Soberbio en su intento de reconquistar Roma.
A partir del siglo IV a.C. el Foro Romano comenzó a llenarse de estatuas honoríficas destinadas a la exaltación de las glorias militares individuales, lo que provocó que a mediados del siglo II a.C. se dejaran sólo aquéllas que habían sido votadas directamente por el Senado o el pueblo romano.
En el siglo III a.C. la construcción más emblemática del Foro fue el Macellum (el mercado), en la parte norte, en el lugar en donde Vespasiano entre los años 71 y 75 d.C. construirá el Templo de la Paz. El hecho de que el Macellum, destinado a actividades relacionadas con el pequeño comercio, se construyera en un lugar apartado y el que poco a poco las tiendas de comida se fueran sustituyendo por tiendas de cambistas muestran ya un giro radical en la utilización de los espacios del Foro Romano y asistimos a la forensis dignitas de la que hablaba Varrón en sus escritos.
Un eslabón más de esta racionalización de las funciones y los espacios del Foro Romano se produce en el siglo II a.C. con la edificación de las basílicas civiles que se convertirán en uno de los elementos más característicos y representativos del paisaje urbano romano.
Por otro lado, en la época de Sila los trabajos se centraron en la zona de la Curia y el Capitolio, enriqueciendo toda la parte occidental del Foro. Se levanta la magnífica fachada del Tabularium, el lugar destinado a albergar los archivos públicos del estado. En el extremo sur del Tabularium se adosa un pequeño pórtico (5) en forma de ángulo obtuso formado por columnas corintias; en él se conservaban las estatuas de los Dei Consentes (los dioses consejeros, que probablemente serían las divinidades supremas del panteón romano, que eran doce). Es del siglo I d. C. pero fue remodelado en el 367 d.C. por uno de los últimos opositores oficiales al cristianismo, Vetio Agorio Pretestano.
En tiempos de César esta zona sufrió intervenciones radicales, con  la demolición de la  Curia  Hostilia (6) y la construcción de la Curia Iulia, que fue terminada por Augusto, creando un edificio emblemático en un extremo del Foro e iniciando una secuencia de construcción de plazas monumentales que poco a poco se fueron añadiendo al Foro republicano para celebrar la gloria de las familias imperiales. Augusto crea una zona para glorificar a la familia Julia cerca de la zona en donde estaban la Curia, los Rostra y el Templo de Saturno, símbolos todos de la tradición republicana, respecto a los cuales el régimen de Augusto se presentaba como la providencial consecuencia.
Delante del Templo del Divino Julio (7) se levantó otra tribuna para los oradores, los Rostra ad Divi Iulii (8) decorados con los espolones de los barcos de Marco Antonio y Cleopatra, capturados en Actium en el año 31 a.C. El Templo fue flanqueado al Sur y al Norte por dos arcos conmemorativos, uno por la victoria de Augusto sobre Marco Antonio en Actium (9) y el otro por la victoria sobre los partos. Este último estaba relacionado con el pórtico que bordeaba el lado meridional de la Basílica Fulvia-Emilia, llamado Taberna Novae, pórtico dedicado a Gayo y Lucio (10), a la vez nietos e hijos adoptivos del Princeps y herederos destinados a la sucesión.
Las sucesivas dinastías imperiales añadieron elementos de prestigio al área del Foro que tras la intervención de Augusto se había convertido en una auténtica plaza monumental.
Se levantó el Templo de Vespasiano y Tito (11) y el Templo dedicado por Antonino Pío a su mujer Faustina (12) muerta y divinizada en el año 141 d.C. y posteriormente también consagrado al mismo Antonino después de su muerte. En el extremo occidental de la plaza, sobre la Vía Sacra, se erigió a principios del siglo III d. C. el Arco de Septimio Severo (13), en recuerdo de las victorias del emperador sobre los partos.
Después de los daños causados por el incendio de Nerón en el año 64 d.C. que afectó especialmente a la ladera septentrional del Palatino, donde está la Casa de las Vestales y el Arco de Tito, se hicieron necesarias numerosas reconstrucciones, debido a otros incendios devastadores que dañaron muchos edificios del Foro entre el final del siglo II d.C. y la época bajo imperial. El Templo de Vesta (14) y la Casa de las Vestales (15) fueron reconstruidos casi íntegramente en el año 191 d.C.; muchos de los edificios del área occidental de la plaza como la Curia Julia, el Templo de Saturno o la Basílica Julia, deteriorados por el incendio de tiempos de Carino en el año 283 d.C. fueron arreglados por iniciativa de Diocleciano.
Los daños debidos al saqueo de Alarico en el año 410 d. C. en la Basílica Julia (16) y en la Basílica Fulvia-Emilia (17), se repararon en el curso de los primeros decenios del siglo V d.C.
La última actuación monumental relevante en el Foro y sus zonas aledañas pertenece a los primeros años del siglo IV d.C. y fue debida al emperador Majencio. Este emperador fija de nuevo la capital del imperio en Roma en contraposición con las nuevas capitales de poder imperial elegidas por los tetrarcas (Nicomedia y Tesalónica en la parte oriental del imperio y Milán y Tréveris en la occidental) y quiso revitalizar el antiguo centro político y religioso. Para ello alza una estatua de Marte junto al Niger Lapis, y reconstruye el Templo de Iuppiter Stator, levantado en el lugar donde según la tradición los Latinos, con Rómulo a la cabeza, habían detenido el ataque de los sabinos comandados por Tito Tacio. Majencio lo dedicó a la memoria de su hijo llamado también Rómulo.
Sin embargo, el edificio más emblemático de Majencio es la imponente Basílica (18) levantada en la Velia, profundamente reestructurada a fines del siglo IV d.C. Aquí estaría la sede del prefecto de la ciudad, una figura que en la época bajo imperial se convirtió en fundamental para la gestión administrativa de Roma.
La historia de construcciones monumentales del Foro se cierra con la gran Columna erigida en el año 608 d.C. en honor de un oscuro y sanguinario emperador bizantino, Focas, distinguido a los ojos de la iglesia de Roma por haber donado al Papa Bonifacio IV el Panteón, posteriormente transformado en iglesia con el nombre de Santa María de los Mártires.
Bastante poco del antiguo esplendor del Foro quedaba a mediados del siglo VIII d.C., como lo muestra la breve descripción de Roma que hace un peregrino alemán de paso por la ciudad. En sus notas se desprende que en aquel período todavía eran claramente identificables sólo los edificios construidos en la ladera del Capitolio, es decir, el Arco de Septimio Severo, la Curia Julia, el Templo de la Concordia (19) y el de Vespasiano. En cambio otros monumentos resultan difícilmente identificables, como el gran pedestal de una estatua ecuestre del emperador Constantino que hoy día es reconocido de forma hipotética en los pocos restos de un basamento sobre el cual ha sido montada la Basa de las Decennalia. En el año 304 d.C. se celebran las decennalia de la Tetrarquía y con ese motivo se erigen en el Foro cinco columnas honoríficas rematadas por otros tantos bustos, el de Júpiter en el centro y los de dos tetrarcas a cada lado. El pedestal de una de esas columnas, conocido como la Basa de las Decennalia, se encuentra en el Foro junto al Arco de Septimio.
Desde la última construcción erigida en el Foro, la Columna de Focas (20), habían pasado poco más de dos siglos, y sin embargo, el abandono y las destrucciones voluntarias habían convertido el Foro en un campo de ruinas. Los únicos monumentos supervivientes eran los pocos templos transformados en iglesias a partir del siglo VI ; San Adriano, dentro de la Curia Julia; los Santos Cosme y Damián en el Templo de Rómulo (21); Santa María Antiqua en un edificio perteneciente al Athenaeum de Adriano; el Oratorio de los Cuarenta Mártires en el Lacus Iuturnae. A ellas hay que añadir la iglesia de San Lorenzo in Miranda, realizada en torno al siglo VIII aprovechando la cella del templo de Antonino y Faustina. Otros edificios se conservaron gracias a que se introdujeron en complejos fortificados pertenecientes a familias nobles, el más famoso de los cuales fue el de los Frangipane, que usaron el Arco de Tito con este objetivo.
El abandono del lugar y la transformación de los templos en iglesias cristianas determinaron el progresivo olvido del Foro de la memoria colectiva de la ciudad. Los pocos intentos de reconstruir su aspecto confundieron sin remedio las construcciones y mezclaron leyendas cristianas y paganas en un todo imposible de dilucidar. En la época medieval el Foro se había convertido en un pastizal de ganado, llamado Campo Vaccio (el campo de las vacas) y muchos edificios permanecían conservados celosamente por el terreno, aunque cada vez más enterrados con el tiempo. En el Renacimiento, el Foro sufrió la pérdida casi completa de muchas construcciones. El Papa Julio II, con el objeto de renovar la ciudad, comienza la explotación a gran escala de la zona como cantera de materiales transformando la mayoría de ellos en cal. Sólo en un momento el Foro volvió a su antiguo esplendor, cuando para solemnizar la entrada de Carlos V en Roma después de la victoria sobre los turcos (1536), Pablo III creó una vía que desde el Arco de Tito (22) llegaba al Arco de Septimio Severo, modelo para todas las escenografías triunfales que serán realizadas para exaltar reyes, emperadores y generales hasta el siglo XVIII incluido.

Los años entre 1540 y 1550 trajeron consigo las mayores destrucciones, como consecuencia de la intensificación de los trabajos de construcción de San Pedro. Los excavadores actuaron en la zona de los Templos de Saturno, de Vespasiano, de la Curia Julia, la Basílica Emilia, el Templo de los Dioscuros, el del Divino Julio y a lo largo de toda la calle que desde el Templo de Antonino y Faustina llegaba hasta el Arco de Tito. Especialmente grave fue el daño que sufrieron el Templo del Divino Julio, los Arcos de Augusto situados a los lados de éste, y la Regia (23). La destrucción de estos edificios, todavía intactos en gran parte, se produjo rápidamente, en algunos casos en el tiempo de un mes, como recogen las crónicas de algunos testigos. De nada valdrían las propuestas de Rafael Sancio para conservar los antiguos monumentos romanos o las reservas expresadas por Miguel Ángel sobre las excavaciones de expolio realizadas en aquellos años. La Nueva Roma que celebraba la gloria de los Papas destruía la de los antiguos Césares paradójicamente en el momento en el que el redescubrimiento del pasado se había hecho más intenso en las cortes renacentistas.

En los siglos XVI y XVII bien poco se podía ver en superficie para justificar nuevas campañas de recuperación de materiales. El Foro quedó en estado de abandono, excepto la fila de olmos que lo atravesaba desde el Arco de Tito al de Septimio Severo, bajo cuyo cobijo reposaban los pastores que llevaban sus ganados a pastar.
Hay que esperar una nueva visión del mundo antiguo que se debe a J.J. Winckelmann que imprime un giro decisivo a los decadentes estudios sobre la antigüedad romana. Los comienzos de la arqueología moderna tuvieron en el Foro un escenario privilegiado de estudio: los trabajos dirigidos por Carlo Fea, inspirador de normas para la conservación de los monumentos antiguos, constituyeron los primeros pasos de una larga actividad de excavación e investigación que tuvo diversos protagonistas después de la unidad de Italia.

Durante la monarquía hay dos edificios importantes: el comicio y la regia, en los dos extremos del foro. La regia, gracias a un fragmento de un vaso bucchero nero del siglo IV a. C. con la palabra Rex, se ha podido identificar como la casa del rey. Durante la República, se necesitan nuevos edificios para una nueva mentalidad, para las nuevas instituciones de la república: los rostra (tribunas de los magistrados), templos,… el foro en el siglo IV a. C. sufrió diversas construcciones de estatuas honoríficas que exaltaban las victorias militares, hasta que se hace vigente una ley por la que muchas de estas se empiezan a quitar porque estaban dificultando el tránsito normal por el espacio del foro.

  1.- NIGER LAPIS                                                     13.- ARCO DE SEPTIMIO SEVERO
  2.- ROSTRA                                                            14.- TEMPLO DE VESTA
  3.- TEMPLO DE SATURNO                                    15.- CASA DE LAS VESTALES
  4.- TEMPLO DE LOS DIOSCUROS                       16.- BASILICA JULIA
  5.- PÓRTICO DE LOS DEI CONSENTES             17.- BASÍLICA FULVIA-EMILIA
  6.- CURIA JULIA                                                     18.- BASÍLICA DE MAJENCIO
  7.- TEMPLO DEL DIVINO JULIO                            19.- TEMPLO DE LA CONCORDIA
  8.- ROSTRA DEL DIVINO JULIO                           20.- COLUMNA DE FOCAS
  9.- ARCO CONMEMORATIVO                               21.- TEMPLO DE RÓMUILO
10.- TABERNAE NOVAE                                          22.- ARCO DE TITO
11.- TEMPLO DE VESPASIANO Y TITO                 23.- LA REGIA
12.- TEMPLO DE ANTONINO


La Regia
Entre el templo de Antonino y Faustina (C) y el de las Vestales (B) se halla la Regia (A) parte del gran complejo palaciego del rey. En la República, el edificio fue utilizado para las funciones sacerdotales ligadas al Rex Sacrorum y al Pontifex Maximus, los cuales después de la expulsión de los reyes dirigían las prácticas del culto oficial de la ciudad.
La forma actual corresponde a una restauración realizada por Domino Calvino en el año 36 a.C. que siguió de forma fiel una disposición muy antigua datable quizás en los últimos años de la monarquía etrusca (hacia el año 525 a.C.)
En la Regia había tres estancias de tamaño desigual: una consagrada a Marte, provista de un gran altar circular donde se conservaban las lanzas de Marte y los escudos colocados aquí por Numa Pompilio; una habitación central de servicio y finalmente una estancia dedicada a Ops, la diosa romana de la abundancia. Todas estas estancias se abrían a un patio trapezoidal dotado de un pórtico. Las dos habitaciones principales sacralizaban la doble función del rey: la de guerrero y la de guardián de los bienes de la comunidad. También se hallaban en ella los archivos públicos, los anales, en los que se inscribían los principales sucesos del calendario con el que se regulaba cada año la vida religiosa de la comunidad.


La Curia
La Curia Julia es un antiguo edificio de Roma, el tercero que recibió el nombre de curia o sede del Senado.
Data del año 44 a.C. y recibe este nombre por haber sido construida por Julio César, quien sustituyó la Curia Cornelia reconstruida por Sila a partir de la Curia Hostilia, para rediseñar el foro romano, reducir la preeminencia del Senado y dejar limpio el espacio original del comitium.
La obra fue interrumpida y Octavio Augusto la terminó en el año 29 d.C.
La Curia Julia ha sobrevivido hasta nuestros días por haber sido transformada en la iglesia de San Adrián en el siglo VII d.C.

El Comicio (Comiticum): Está conformado por el comicio en sí, por la curia ostilia y por el rostra[1]. El comicio era el lugar de la asamblea popular y de él nos quedan pocos restos, ya que Cesar lo demolió para construir encima el suyo. Las fuentes lo describen y en especial hay que hacer mención especial al Plinio. El Rostra era la tribuna y hay una novedad, la graecostasis, una tribuna para los magistrados extranjeros, es decir, un lugar reservado para los griegos.
Curia Hostilia, Lapis Niger y Tullianun

La Lapis Niger (en latín: piedra negra) es una plancha cuadrangular de mármol negro que cubre un espacio en el Foro Romano, entre la curia y los rostra, bajo la cual se ha hallado un conjunto monumental de época arcaica, consistente en dos basamentos de un templete (posiblemente construido por Julio César durante su reorganización del comitium o, más probablemente, por Tulio Hostilio durante la construcción de la Curia Hostilia), el muñón de una columna cónica en la que tal vez se alzaba una estatua, y un cipo prismático, truncado en su parte superior y provisto de la inscripción latina más antigua hallada hasta el momento. Esta estructura ha sobrevivido durante siglos debido a una combinación de exceso de construcción en la época del Imperio romano y el caos de la caída de Roma.
El monumento se remonta a los tiempos de la monarquía, ya que la inscripción se refiere a un rey [rex, en concreto aparece la palabra RECEI (=regi, rex en latín arcaico)], aunque puede referirse a la figura del sacrorum rex (rey de los sacrificios), lo que la situaría en los primeros años de la República romana.
En algún momento de la historia, los romanos se olvidaron del significado original de la ermita. Esto llevó a varios conflictos centrados en el origen del santuario. Algunos romanos creían que la Lapis Niger marcaba la tumba del primer rey de Roma, Rómulo, o el lugar donde fue asesinado por miembros del Senado. Otros creían que era la tumba de Hostus Hostilio, padre del rey Tulio Hostilio, y otros que era el lugar donde Faustulus, pastor que adoptó a los gemelos Rómulo y Remo, cayó en la batalla.
Según las investigaciones actuales, el texto es el de un edicto que protegía el mausoleo de un alto personaje relacionado con la fundación de la ciudad, amenazando de muerte a quien lo profanase. 

La inscripción en el cipo prismático tiene varias características interesantes. La forma de las letras latino-etruscas y la escritura bustrofédica[2] garantizan la gran antigüedad del monumento, superior, y quizá mucho, al año 500 a. C.
En tiempos republicanos, los romanos ya no entendían ni la escritura ni la lengua. Es posible incluso que Dionisio de Halicarnaso las creyese griegas, si se refiere a este cipo cuando escribe (II, 54): "Con los despojos dedicó (Rómulo) una cuadriga de bronce a Vulcano y allí al lado levantó su propia estatua y una estela en que enumeraba sus hazañas en una inscripción en letras griegas". Esa confusión se debería a que este tipo de letras obedecen al préstamo del alfabeto griego por parte de los pueblos de la Italia meridional, que eran en su mayoría colonias griegas, como Cumas. 


La ruptura de la estela y las melladuras de las cuatro caras portadoras de la inscripción hacen que ésta presente muchas lagunas. Los renglones discurren en sentido horizontal, por lo que las letras se encuentran acostadas; se leen de derecha a izquierda en un renglón y de izquierda a derecha en el siguiente (escritura bustrofédica, o sea, como los bueyes trazan de un extremo al otro del campo el surco del arado). Sólo las líneas 11 y 12 corren en el mismo sentido. Su transcripción en escritura latina actual es como sigue:
·       Lado a, oeste: QVOI·HOI·SAKROS·ES·ED·SORD
·       Lado b, norte: OKAFHAS·RECEI·IO·EVAM·QVOSRE
·       Lado c, este: M·KALATO·REM·HAB·TOD·IOUXMEN·TA·KAPIA·DOTAV
·       Lado d, sur: M·I·TERPE·M·QVOI·HA·VELOD·NEQV·IOD·IOVESTOD

En la arista entre el primero y el último lado hay un renglón más, en letras más pequeñas, que dicen LOIVQVIOODQO.

Las excavaciones arqueológicas demuestran que allí se realizaban ofrendas: se han encontrado vasos en miniatura, impasto normal y buccheroide, vasitos corintizantes, entre ellos cálices de pie alto, decorados con aves acuáticas pintadas, y con ellos piezas de fecha más reciente, señal de que los actos de culto siguieron celebrándose en aquel lugar durante varios siglos.
La segunda versión del templete, puesto que la primera fue derribada en el siglo I antes de Cristo para dar paso a un mayor desarrollo en el foro, es un santuario mucho más simple. Se puso un pavimento de mármol negro sobre el sitio original, que fue rodeado por una pared blanca. El nuevo santuario estaba justo al lado de la tribuna, la plataforma de habla al pueblo.

Pórtico dei Consentes
Las columnas del pequeño Pórtico de marmol cipolino procedente de las canteras de Eubea, en Grecia, tienen capiteles corintios decorados en los lados por relieves que muestran trofeos. 
Su realización se fecha al final del siglo I d.C. aunque la inscripción que figura recuerda que todo el edificio fue reconstruido en el año 367 d.C. por el prefecto de la ciudad Vetio Agorio Pratestato, uno de los últimos opositores oficiales al Cristianismo.
Los dioses consentes eran doce: Júpiter, Juno, Minerva, Vesta, Ceres, Diana, Venus, Marte, Mercurio, Neptuno, Vulcano y Apolo.

Basílica Fulvia-Emilia
Fue levantada en el 179 a. C. por Marco Fulvio.
Tiene dos fases constructivas: primero estaba formada por dos naves y después por 4, es decir, dos menores en el norte, otra en el sur y una central más ancha, incluido un segundo piso por donde entraba la luz, la entrada estaba al sur, en dirección a la plaza.

Fue la tercera basílica de Roma, es de época republicana y está situada en frente de la basílica Sempronia, al lado del templo de Cástor y Pólux, del templo de Vesta y del templo a Julio César, en el Foro romano. Los monumentos en el Foro Mágnum estaban en los cuatro lados de una plaza, relativamente pequeña, dedicada a las reuniones de los comicios y que era atravesada por la via Triunfal; el Foro romano acabó por ser intransitable, por lo que se habilitaron otros espacios para el tráfico rodado en Roma, dejando el antiguo foro como lugar santo para ceremonias de Triunfos y para promulgar leyes de gran trascendencia política.  
Era completamente cerrada, tiene las naves laterales más bajas que la central y un segundo piso con galería de arcos. En el exterior, tenía un pórtico que daba la vuelta a todo el alrededor. Es de un tipo más complejo y avanzado que la basílica de Pompeya, que quedaba cubierta por su parte anterior o fachada principal. Del friso que la ornaba, nos han llegado fragmentos de escenas bélicas, religiosas, legendarias (como el rapto de las sabinas o el castigo de Tarpeia), etc. La basílica Emilia fue pagada por los censores Emilio Lépido y Fulvio Flaco. Primero se llamó basílica Fulvia pero acabó llamándose Emilia, porque la familia Emilia pagaría más tarde su restauración. La basílica fue renovada en tiempos de César y más tarde se renovaría con Augusto y Tiberio. Sus restos, todavía visibles en el foro, pertenecen sobre todo a la época imperial. 
La Basílica Emilia, situada en la misma plaza del Foro tuvo como fin ofrecer a los que asistían al Foro un acogedor lugar cubierto, capaz de alojar durante la estación invernal por lo menos una gran parte de las funciones que normalmente se desarrollaban al aire libre, sobre todo aquellas vinculadas a la administración de la justicia y a los negocios.
En el pórtico de la planta baja, situado en la fachada sur, llamado también Pórtico de Gayo y Lucio Césares, habría algunas tiendas abiertas llamadas Tabernae Novae (recintos destinados a la actividad de los banqueros y cambistas, llamados también argentarii). Este pórtico estaba formado por dieciséis arcos entre pilastras con semicolumnas y en la planta superior había otro análogo.

Las Tabernae Novae eran tiendas, reconstruidas varias veces y usadas por los argentari (mercaderes), que se localizaban próximas a la fachada de la basílica.

Inmediatamente detrás del Pórtico de Gayo y Lucio Césares (B) estaban una serie de tiendas abiertas a lo largo de toda la fachada sur de la Basílica Fulvia-Emilia (C) a la cual pertenecían.
Son las Tabernae Novae (A) reconstruidas varias veces en el curso del tiempo y cuya edificación originaria se remonta a la época republicana.
En ellas desarrollaban sus actividades los cambistas (argentarii) y de estas funciones tomaron el nombre de Tabernae Argentariae. 
El edificio señalado con la letra (D) es la Curia

El Templo de Vesta
El templo de Vesta es uno de los templos más antiguos de Roma y está ubicado al sur de la Vía Sacra, delante de la Regia. En él se custodiaba, siempre encendido, el fuego sagrado en honor de la diosa Vesta. Vesta es conocida como la protectora de Roma, diosa del fuego y del hogar. Según la tradición romana, el culto a la diosa Vesta fue creado por Numa Pompilio, segundo rey de Roma.

El edificio fue objeto de varias reconstrucciones, que conservaron la entrada orientada hacia el este y la forma circular de la planta (inspirada en las cabañas de la Edad del Hierro), la más reciente a la cual pertenecen los restos conservados es de la época de Julia Domna, esposa de Septimio Severo en 191.
El templo, circular, se eleva sobre un podio de unos 15 metros de diámetro con la cella rodeada por veinte columnas corintias embebidas. El techo era cónico y tenía una abertura para permitir la salida del humo. Dentro de la cella no se encontraba la estatua de culto, sino solo el fuego sagrado. Una cavidad trapezoidal, que se abre en el podio, y a la que se accedía solo desde la cella parece ser la ubicación del penus Vestae, donde se conservaban los objetos que Eneas trajo de Troya: el Paladio (imagen de madera de Minerva) y las imágenes de los Penates.
En el año 394 d. C. el templo fue clausurado por Teodosio I el Grande con el objetivo de difundir el cristianismo en el Imperio romano.

El Mundos es aquel edificio del foro que ostenta una gran importancia dentro del mismo y dentro de la propia ciudad, ya que está ligado a los ritos de fundación, y especialmente a los ritos de función de la mismísima Roma. Las fuentes lo llaman el Umbilicus Urbis, el punto donde los vivos estaban en contacto con el mundo subterráneo, es decir, un lugar simbólico.
El umbilicus urbis “ombligo de la ciudad” señalaba el centro de la ciudad, y en él se hallaba el pozo cavado por Rómulo para hacer las primeras ofrendas al fundar la ciudad. Ese pozo se llamaba Mundus y era considerado la puerta del mundo infernal. Esa puerta se abría tres veces al año: el 24 de agosto, el 5 de octubre y el 8 de noviembre y se suponía que las divinidades infernales salían a través él. Esos días se señalaban en el calendario como Mundus patet (“el mundus está abierto”) y eran considerados sumamente nefastos y peligrosísimos. No se celebraban actividades oficiales.

Cárcel Mamertina
La Cárcel Mamertina (también llamada el Tullianum) era una prisión (carcer) ubicada en el foro romano en la Antigua Roma. Estaba ubicada en la ladera noreste del monte Capitolino, frente a la Curia y los foros imperiales de Nerva, Vespasiano, y Augusto. Ubicada entre ella y el Tabularium (archivo) estaba un tramo de escaleras que llevaba al Arx del Capitolio, conocido como las Scalae Gemoniae.
Los orígenes del nombre de la prisión no son seguros. Tradicionalmente se consideraba que el nombre clásico, Tullianum, derivaba del rey romano Tulio Hostilio o Servio Tulio (esto último lo dice Livio, Varro y también Salustio); hay una teoría alternativa que habla del latín arcaico, tullius «un chorro de agua», en referencia a la cisterna. El nombre «Mamertina» es de origen medieval, y puede hacer referencia al cercano templo de Marte, o a la leyenda de San Pedro, de quien la leyenda dice que estuvo aquí encarcelado antes de su martirio: dice la leyenda que los santos Martiniano y Proceso, supuestamente sus guardas, fueron convertidos y bautizados por Pedro antes de ser martirizados ellos mismos.
 
La prisión fue construida alrededor de la época del primer saqueo de Roma por los galos, hacia 386 a. C. Fue originalmente creada como una cisterna en el suelo del segundo nivel (había dos, el inferior de ellos es donde estaban los prisioneros, a los que se bajaba a través del suelo de la primera planta), pero con el tiempo se construyó un paso entre la cisterna y la Cloaca Máxima, supuestamente para que los cuerpos salieran a la cloaca.
Como era de esperar, sólo los prisioneros importantes se mantenían en la prisión, normalmente comandantes extranjeros derrotados y que se convertían en la pieza central de un desfile triunfante romano. Normalmente permanecían encarcelados hasta que se hacía el desfile y se les estrangulaba en público, a menos que murieran de causas naturales antes (la ley romana no reconocía la prisión en sí como uno de los tipos de pena).
No se sabe cuando la prisión se dejó de usar de forma permanente, pero el lugar ha sido centro de devoción cristiana desde los tiempos medievales, y actualmente está ocupado por dos iglesias superpuestas: San Giuseppe dei Falegnami (arriba) y San Pietro in Carcere (abajo). La cruz del altar de la capilla inferior está al revés, puesto que según la tradición, a San Pedro lo crucificaron boca abajo.


Personas encerradas en el Tullianum:
En esa prisión fueron recluidos, entre otros, el rey de Numidia, Yugurta, en el año
104 a.C.; el rey de los Galos, Vercingétorix, en el 60 a.C., el prefecto del
emperador Tiberio, Sejano, en el año 31, o Simón bar Giora, defensor de Jerusalén, en el 70.
·       Yugurta
·       Vercingétorix
·       Publio Cornelio Léntulo Sura

Y según la tradición:
·       San Pedro
·       San Pablo
·       Sixto II



Celda donde estuvo encerrado según la tradición San Pedro

Templo de Saturno
El Templo de Saturno es el más antiguo de todo el foro y representa el culto más antiguo de toda la historia de Roma. Data del 498 a. C. y se alza sobre un alto podium. Tras las sucesivas excavaciones, se ha conservado del propio templo 8 de sus columnas, 6 de granito gris y 2 de granito rojo. El podium estaba revestido por su parte exterior por bloques de mármol en la parte inferior y de travertino en la parte superior, para darle una especie de piel a la estructura del edificio (algo muy común en las edificaciones romanas del momento). La función de este templo era la de ser el lugar en donde se guardaba el tesoro del estado.

Templo de la Concordia
El Templo de la Concordia, es otro ejemplo de templo en el seno del foro. De él solamente queda muy poco (como podemos ver en la imagen) y está situado en frente del anterior. Fue construido por Camilio en el 367 a. C. en memoria del acuerdo entre patricios y plebeyos que establecieron para tener ambos una especie de igualdad política. Se dice también que no fue por este acuerdo, y que fue Lucio Manlio en el 218 el que lo mandó construir. Durante el 121 se adosó a la basílica Opinia.
A los pies del Templo, Augusto dispuso edificar en el año 20 a.C. la columna del Miliarium Aureum (a la izquierda) alrededor de la cual se hallaban indicadas con letras en bronce dorado las distancias entre Roma y las principales ciudades del imperio. En este mismo lugar, considerado el centro (umbilicus) de Roma, comenzaba el Clivo Capitolino que, siguiendo por la Vía Sacra, subía al Capitolio hasta el templo de Júpiter, pasando por el Templo de Vespasiano y Tito (situado a la derecha, en un segundo plano y contiguo al pequeño pórtico de los Dioses Consentes) comenzado por Tito para honrar a su padre divinizado y dedicado también a él por su hermano y sucesor, Domiciano y el Pórtico de los Dioses Consentes (a la derecha del templo de Saturno) donde estaban expuestas en seis parejas las estatuas de las doce mayores divinidades del Olimpo: Júpiter, Juno, Minerva, Vesta, Ceres, Diana, Venus, Marte, Mercurio, Neptuno, Vulcano y Apolo.

El Lacus Curtius o el Estanque de Curtius. Marcus Curcio es el nombre del héroe que protagonizaba un mito topográfico inventado para explicar el nombre del Lacus Curtius, un misterioso agujero que se hallaba en el centro del Foro Romano. Algunos hacían de Curcio un sabino que, durante la guerra entre Tacio y Rómulo derivada del episodio conocido como “el rapto de las sabinas”, hubo de abandonar su caballo cuando estaba casi hundido en el lago. Sin embargo, la versión más extendida es aquella que fue transmitida por Tito Livio y Varrón, sobre todo por el primero, y que narra una historia que tuvo lugar durante la época de la República romana y que cuenta el momento en el que la tierra se abrió en el centro del Foro, formando un enorme abismo que nada ni nadie podía volver a cubrir, resultando en vano todos los esfuerzos que los romanos intentaban llevar a cabo. Ante la desesperación, el pueblo decidió consultar a un oráculo, el cual declaró que, para que el abismo pudiese ser cerrado, los ciudadanos deberían precipitar en él aquello que tuviesen de más valor. En esta ocasión, un joven, llamado M. Curtius, entendió que lo más valioso que tenía Roma en aquellos momentos era su juventud y sus soldados por lo que, sin dudarlo, decidió inmolarse por el bien común. De este modo, montando un caballo y ante todo el pueblo congregado, se inmoló congregándose a los dioses ctónicos y, acto seguido, el precipicio volvió a cerrarse sobre él, dejando tan sólo un pequeño lago que, en honor del joven, pasó a llamarse “Lacus Curtius”. En sus márgenes, brotaron una higuera, un olivo y una vid, símbolos de la cultura romana. A lo largo del Imperio, existía la costumbre de arrojar unas monedas al lago como ofrenda a Curtius, considerado desde entonces como el “genio del lugar”. 

La basílica Sempronia era una estructura en el Foro Romano durante el período republicano. Fue una de las cuatro basílicas para compensar el original Foro Romano junto a la basílica Porcia, Basílica Emilia , y la basílica Opimia, y fue la tercera  construida a pesar de que las excavaciones han revelado restos de la basílica, así como las estructuras que originalmente se encontraban en su lugar, ninguna de ellas es visible desde el Foro romano. Era muy simétrica a la basílica Emilia. No se conserva nada pero sabemos que se levantó en el 169 a. C. La Basílica Julia se construyó encima.
La excavación de la basílica reveló que muy probablemente fue construida usando bloques de toba, como era común en los edificios de la época. Weak areas in the building may have been reinforced with travertine blocks, and the entire facade would most likely have been covered in stucco to hide the masonry as well as decorate it. Áreas débiles en la construcción pueden haber sido reforzadas con bloques de travertino, y toda la fachada lo más probable es que fuera  cubierta de estuco para ocultar la mampostería, así como para decorarla. The roof would have resembled those of temples and would have been made of wooden trusses and beams. El techo se habría parecido a los de los templos y se habría hecho de cerchas y vigas de madera.
The exterior of the roof would have been covered in tiles to protect the roof from the elements, and the interior would have been coffered to lessen the weight and finished in stucco. [3]El exterior del techo habría sido cubierto de azulejos para proteger el techo de los elementos, y el interior habría sido artesonado para disminuir el peso y acabado en estuco.
La basílica Sempronia fue construida en 169 a.C. por Tiberio Sempronio Graco, una figura política romana que fue elegido censor en el momento de la creación de la basílica. Fue construida sobre una área que una vez fuera la casa de Escipión el Africano y una variedad de tiendas, lo que lleva a la creencia de que la tierra fuera propiedad de Escipión, fue heredada por Tiberio en el 184 antes de Cristo tras la muerte de Escipión, ya que Tiberio estaba casado con su hija, Cornelia africana.
En el 54 a.C. la Basílica Sempronia fue demolida por Julio César con el fin de construir su basílica Julia. 


El Templo de los Castores, (Templo de Castor y Pólux) de él sólo se conserva tres grandes columnas de orden corintio. Se han hallado en sus inmediaciones cuadrados que se han identificado como espacios de banqueros.

Durante la batalla del Lago Regilo entre romanos y latinos en el 496 a. C. el dictador, Aulo Postumio Albino hizo voto de consagrar un templo a Cástor y Pólux. En la batalla se había visto a dos jóvenes luchando de parte de los romanos. Aquella misma tarde de la victoria también se les vio abrevando sus caballos en la fuente Yuturna y anunciaron a los romanos la victoria alcanzada, desapareciendo luego; se les identificó con los Dioscuros. En el lugar de esa aparición se construyó el templo ofrecido por A. Postumio y dedicado por su hijo en el 484 a. C.
Fue reconstruido y embellecido en varias ocasiones, en el 117 a. C. por el cónsul Lucio Cecilio Metello Diademato, elevándose el podio en el 73 a. C. por Gayo Verres, gobernador de Sicilia y también en época de Augusto, tras un incendio en el 14 a. C., finalizándose en el 6.
El templo era períptero (pórticos columnados en el perímetro exterior de la cella), octástilo (ocho columnas en el frente) y con once columnas en los lados mayores de orden corintio. El podio mide unos 50 metros de largo por 30 de ancho y tenía unos 7 metros de altura, construido en mampostería y originalmente revestido con toba, que después fue retirada y reutilizada en otras construcciones. Tres de las columnas han sobrevivido hasta el presente.
Se discute si le precedía una escalinata, así figura en la Forma Urbis de época de Septimio Severo, pero no se han hallado restos en las excavaciones. Según una hipótesis, se debieron eliminar para emplazar una de las tres tribunas de oradores que había en el Foro Tria rostra.
Aunque dedicado a los Dioscuros, era más popularmente conocido como Templo de Cástor. Fue en varias ocasiones lugar de reunión del Senado romano. 

La Regia fue el palacio de Numa Pompilio, y durante la República fue utilizado por el Pontifex Maximus.
La Regia era la sede del Colegio de pontífices. Se encontraba en el Foro Romano, orientada al norte. Era un templo antiguo donde estaban instalados los altares y relicarios de algunos dioses romanos tradicionales, dioses que no tenían rostro, ni sexo ni mitología, como Opiconsivia (Ops) y Vesta, considerados como fuerzas espirituales, conocidos como numen. En este edificio tenía el pontífice máximo su despacho y los archivos. Era lugar de trabajo pero no vivienda.
El edificio que conocieron en la República databa de la época de la Monarquía.
Era la casa del rey, que era el jefe de la religión y sacerdote de Jano y que estaba situada cerca del templo de Vesta, para poderle velar y cuidar. La tradición contaba que el segundo rey Numa Pompilio fue el primero que habitó allí.
En la época de la Monarquía ya se conservaban en este edificio los documentos religiosos y jurídicos, los llamados libri pontificum y leges regiae. 

La Regia fue hasta el final de la República el lugar de culto a los dioses patrios romanos. Después pasó al Palatino que se convirtió en el centro de culto de estos dioses para que estuvieran cerca del palacio de Augusto y su familia. En este edificio o santuario se conservaba en una de sus dependencias o sacraria las lanzas sagradas del dios romano Marte, llamadas hastae Martiae, por las que los romanos sentían gran veneración. Estas lanzas eran denominadas por el pueblo con el nombre del dios, es decir, Marte. Se solía premiar a los soldados más valientes y esforzados con una lanza semejante a la del dios. Se decía que las lanzas de la Regia se agitaban misteriosamente en momentos críticos para profetizar. 
Dentro de la Regia estaba el sacrarium Martis, que algunos creen que era como un pequeño templo dentro del edificio, dedicado exclusivamente a Marte. Otros historiadores piensan que era un lugar recogido donde se depositaban los objetos sagrados relativos a la guerra. Cuando se declaraba una guerra, el general acudía al sacrarium para agitar la lanza, al mismo tiempo que dirigía al dios estas palabras: Mars, vigila! 
Otro lugar o capilla secreta dentro de la Regia era la de la diosa Ops a la que el propio rey sabino Tito Tacio dedicó un altar. La capilla era altamente secreta y sólo podían entrar en ella las vestales y el sacerdote público.

El Atrium Vestae estaba formado por el Templo Circular de Vesta y por la casa de las Vestales. La Casa de las Vestales era un palacio de tres pisos y 50 habitaciones en el antiguo Foro Romano construido alrededor de un elegante atrio alargado o patio ajardinado con una doble piscina.


En el pórtico estaban las estatuas de las vestales máximas o supremas sacerdotisas de la orden, situadas sobre un podio, donde se detallaban sus virtudes. Al este, existía una sala abierta abovedada con una estatua de Numa Pompilio, el fundador mitológico del culto a la diosa Vesta. 
Hoy en día, pueden contemplarse restos de las estatuas de las vestales y una rueda de molino con la que molían el trigo para la fabricación del mola salsa que, siguiendo un ritual, se ofrecía a Vesta.
El complejo, a los pies del Palatino, situado en un bosque sagrado que fue invadido poco a poco en época imperial, fue asolado por el incendio de Roma del año 64. La Casa de las Vestales fue reconstruida varias veces a lo largo del Imperio. Las ruinas de lo que se puede ver en la actualidad, pertenecen mayoritariamente a la época de Septimio Severo.



El Tabularium   
El nombre del Tabularium viene de la palabra tabula (tabla de bronce) porque las leyes se escribían en bronce y se guardaban en los archivos del Estado. Estos pasarían a estar en este edificio inaugurado en el 78 a.C. conteniéndose una gran cantidad de aquellas leyes. En el 69 d.C. arde Roma lo que es aprovechado por Nerón para hacerse su Domus  Aurea. Con ese incendio el Tabularium tuvo pérdidas importantes en su contenido (no así en su estructura arquitectónica). Se destruyeron unas 3000 planchas de bronce con leyes. 
Este edificio, inaugurado por Quinto Lutatio Catulo, fue mandado construir por orden de Sila. La parte baja es un gran podium de opera quadrata de toba alternando hiladas a soga y tizón. Sobre el basamento  existe un primer cuerpo sobre el que se encuentra un ventanal con peculiaridades como las columnas que rematan en un arquitrabe corrido, mero elemento decorativo porque lo que sustenta realmente son los sillares formando dovelas.

Arriba quedan los restos del Palazzo Senatorio de Miguel Angel y éste debió destruir un cuerpo anterior existente con una columnata que en vez de dórica era jónica.  

El edificio tenía el fin de llenar la vaguada existente entre el Capitolio y el Arx con lo que se tiene que adentrar en el terreno. Su planta, al contemplarse, nos da la idea de cómo se tuvo que construir. La parte delantera daba a una plaza y la trasera al foro. Dentro existen intrincados laberintos formados por pasillos cubiertos por bóvedas y en el espacio interior, donde se guardaban las tablas legislativas, se emplearon técnicas que sólo se pudieron utilizar tras el descubrimiento del opus caementicium ya que todo está recorrido por galerías anulares o rectilíneas cubiertas por bóvedas a base de opus caementicium y con la técnica de éste (madera recubierta y con embellecimiento).
En el extremo sur del Tabularium (B) se adosa un pequeño pórtico (A) en forma de ángulo obtuso formado por columnas corintias. En este lugar se conservaban las estatuas de los Dei Consentes o dioses consejeros, probablemente las divinidades supremas del Panteón romano, que eran doce (Júpiter, Juno, Minerva, Vesta, Ceres, Diana, Venus, Marte, Mercurio, Neptuno, Vulcano y Apolo) y cuyo lugar de culto en el Foro está documentado desde época republicana.

El edificio actual es una reconstrucción realizada por la dinastía Flavia.
En el año 367 d.C. el prefecto de la ciudad Vetio Agorio Praetextato realizó algunos trabajos de ampliación. 
Al penetrar por los laberintos internos se descubre el uso de técnicas complejas, fundamentalmente bóvedas de medio punto (o medio cañón), bóvedas de aristas (algo muy complicado), bóvedas de escalera. Presenta, igualmente, escaleras de trabertino (la toba está en la pared). Se trata, en suma, de una mezcla de la arquitectura arquitrabada propiamente griega y de la arquitectura adovelada (dovelas y arcos) típicamente romana.
Un tercer elemento arquitectónico tiene elementos griegos muy claros. El juego de las arquerías no era raro a los romanos porque era similar a los acueductos. Se trataba de arquitectura paisajística porque hacía de pantalla al hueco existente entre el Arx y el Capitolio. La distribución de las arquerías no es caprichosa: tiene 73 metros de longitud, un paramento de 10 metros y 7 u 8 metros por cada piso 
Es ejemplo de arquitectura axial; en torno a un eje, lo que es propio del helenismo (Por ejemplo el Templo de Atenea en Lindos) y ello tiene una intención claramente paisajística en conjunto con el entorno (por ello lo de axial). Igual sucede con el Santuario de Cos. Parecieran como divididos en dos perfectas mitades y ello es más claro en Preneste donde queda patente esta arquitectura axial mediante un eje divisor que divide en dos exactas mitades al Santuario. Esta característica de la axialidad está presente, también, en Tíbur, Ansur, Terracina, etc. 


LOS FOROS IMPERIALES
En palabras de Spiro Kostof, lo que hicieron los emperadores fue apropiarse del centro cívico de Roma, para enfatizar sólo una de sus funciones: la de convertirse en un museo al aire libre que celebrase los triunfos y tradiciones del imperio, una especie de propaganda dinástica. La serie de foros dedicados a la gloria de los emperadores usurparon mucho de la autoridad del antiguo foro republicano.

a) El Foro de Julio César (54 - 46 a. C)
El más antiguo de los llamados foros imperiales es el de Cesar (Forum Iulium). Julio César remodeló algunas de las estructuras del antiguo foro (como los tabernae), y creó su propio Foro en el 51 a.C.

Hay que enmarcarlo en una política constructiva personal. Cesar intenta monumentalizar Roma en los últimos años de la República. Todo ello se engloba en la Lex Urbe Augenda (su proyecto del 45 a.C.) donde se plasma todo su programa constructivo, aunque no todos los edificios proyectados se hicieron debido a su asesinato al año siguiente. Otros edificios sí iniciados hubieron de ser terminados por Augusto. El programa se centró fundamentalmente en el Campo de Marte, en el Foro Republicano y en la construcción de un nuevo Foro.

El Foro Imperial de Julio Cesar restaurado y en la actualidad.
  
En el Campo de Marte levantó la Saeta Iulia y el Diribitorium. Lo primero es un edificio rectangular con un fin político: la elección de los Comitia Tribuna.
Lo segundo era donde se recontaban los votos de esa elección. De ambos edificios no ha quedado prácticamente nada. 
En el Foro Republicano también construyó, Cesar, una nueva Basílica: la Basilica Julia y la Curia que sustituía a la antigua Curia Hostilia que es destruida. 
El tercer foco de su programa urbanístico es su Foro que nace por las necesidades de la ciudad al aumentar su espacio ya que el Foro Republicano se había quedado pequeño. Su construcción se inició justo tras la victoria de Cesar sobre Pompeyo en la Batalla de Farsalia (48 a.C.). Fue inaugurado en el 46 a.C. aunque Cesar no vio concluido el foro. Se dice que en la Batalla de Farsalia, Cesar prometió que, de vencer, levantaría un Templo a Venus (madre de Eneas y, por tanto, considerada la inauguradora de la gens iulia). El templo está dedicado a Venus Genetrix (generadora; de gens).

Templo de Venus Genetrix
El templo de Venus Genetrix conserva espléndidos restos de la reconstrucción de la época trajana. Tres de las columnas del lado oeste del templo fueron realzadas y completadas con ladrillo tras las excavaciones de la década de 1930 y sostiene un rico cornisamento con un elaborado friso con motivos de acanto.
La presencia en el templo de los amorcillos, que se repiten en los arquitrabes del cornisamento principal y en el friso perteneciente al primer orden de la celda, se ha vinculado a la figura mitológica del dios Eros, hijo de Venus, representado como un muchacho alado. Las antiguas fuentes indican que el templo contenía numerosas obras de arte: dactilotecas (colección de gemas grabadas) y estatuas, como la de Cleopatra de bronce dorado y la de Julio César con la marca sidus Caesaris en la frente.

La decoración interior de la celda trajana comprendía dos órdenes de columnas adosadas las paredes, con pilastras traseras. En el primer orden, el friso presentaba un motivo de Amorcillos llevando diversos objetos. Entre los que se conservan se halla un escudo con cabeza de Medusa y un carcaj. Otros amorcillos vierten el líquido de un ánfora a un estanque. Probablemente los objetos evocan simbólicamente la presencia de diversas divinidades que acompañan a la diosa en su aspecto de progenitora de la naturaleza.

Reconstrucción gráfica del Templo de Venus Genetrix en el Foro de César

El foro es una plaza rectangular rodeada de pórticos en tres de sus lados con el Templo al fondo. Rige en este espacio el principio de axialidad inspirado en los Santuarios del Lazio. A espaldas de la columnata del lado oeste se distribuyen una serie de tabernas o tiendas realizadas en piedra (tufo y trabertino) y, en principio, la cubierta sería de madera. Estas tabernas estarían sostenidas por arcos de medio punto. El foro tiene un claro interés ideológico-propagandístico ya que su función es exaltar a la progenitora de la estirpe iulia (que, de paso, es la propia de Cesar). En el centro de la plaza existe una estatua ecuestre de Cesar. Suetonio refleja muy bien la voluntad de acaparar poder de Cesar cuando cuenta como éste recibe al Senado en su Foro, sentado en el pórtico del Templo asumiendo casi el aspecto de un dios. La divinización de Cesar será patente con Augusto cuando le da el nombre de Divino Julio (“Augusto, hijo del divino Julio” ponía en sus monedas). Esta autodivinización que hizo Cesar fue una de las causas aducidas por sus asesinos para perpetrar el acto de su muerte.

Del templo de tiempos de Cesar queda poco: era períptero (menos en la parte trasera); es decir,  sine postico. Se levantaría sobre un podio elevado y se accede por escalinatas laterales. Las columnas son de orden corintio y, según Coarelli, sería octástilo aunque otros dicen que sería hexástilo. La imagen de Venus estaría en el ábside y sabemos que fue obra del escultor griego Arquesilaos. Para su reconstrucción (ficticia) se han utilizado fuentes varias; literarias (Vitrubio, etc.), los dibujos de Pallabio y las excavaciones de los años treinta. Recientemente se han reexcavado los foros descubriendo novedades que se estudiarán posteriormente (sobretodo el Foro de Trajano).
Este Forum Iulium se reconstruyó en época de Trajano y, entre otros cambios, el Templo recibió una decoración muy rica en mármol; por ejemplo un friso de amorcillos o erotes.  
El foro estaba recubierto de mármol en su totalidad para recalcar su suntuosidad. Otro de los cambios de Trajano fue cubrir la taberna con bóvedas. Además en la zona oeste se levantó un nuevo edificio: la Basílica Argentaria y ello porque antes de su construcción la zona era el Clivus Argentarius. En los muros de la Basílica aparecieron grafitis con versos de la Eneida, textos muy recurrentes para enseñar en la escuela. Ello se ha interpretado como que la basílica fue un lugar de enseñanza, lo que no extraña porque sabemos que en otros puntos de los Foros de Augusto o Trajano también se impartieron enseñanzas. El conjunto remodelado por Trajano se inauguró el mismo día que la Columna Trajana: el 12 de mayo del 113 d.C.

El Forum Iulium sufrió más avatares y en el 283 tuvo un incendio que afectó a otros edificios como el Templo de Saturno, la Curia, la Basílica Julia, etc. lo que motivó una nueva modificación con Diocleciano, por ello las imágenes que hoy tenemos distan mucho de las primigenias.

El Forum Iulium es el primero de este tipo que se levanta en Roma e inicia una larga serie, creando así el conjunto conocido como Foros Imperiales.


b) El Foro de Augusto (20 - 2 a.C.)
El segundo en levantar un Foro fue Augusto (perpendicular al de Cesar) siendo su proyecto del 42 a.C. (fecha de la Batalla de Filipos).
Su porqué viene de la adopción de Augusto (Caius Iulius Caesar Octaviano) que tras morir Cesar recibe de éste su herencia política a la edad de 19 años, tomando a su cargo la venganza por la muerte de su padre adoptivo reuniendo, para ello, un potente ejército.
En el 43 a.C. se firma el 2º Triunvirato (Augusto, Marco Antonio y Lépido) y da comienzo una etapa de proscripciones y asesinatos en la cayeron personas importantes de Roma (como Cicerón).
En el 42 vence a Bruto y los demás asesinos en la Batalla de Filipos, concibiendo, entonces, la idea de levantar un Templo al dios de la Guerra para conmemorar la venganza, de ahí que el Templo de su Foro sea dedicado a Mars Ultor (Marte Vengador).
Foro de Augusto con el templo de Mars Ultor

La obra es de tal envergadura que durará casi toda su vida y cuando en el 2 a.C. se procede a inaugurar el Foro, el Templo aun no se ha terminado. Augusto utilizará el botín de la Batalla de Filipos para levantar su Foro.
Éste será el primer conjunto arquitectónico realizado entero en mármol de Luni o Carrara. La planta será muy similar al de Cesar (menos alargada) y en el fondo se alza el Templo de Mars Ultor que es períptero salvo la parte posterior que aparece adosada a un muro muy elevado que separaba su Foro de un barrio conocido como la Subura que se incendiaba a menudo.

Templo de Marte Ultor
La planta del Templo puede resultar corta y ancha porque Augusto tuvo problemas para expropiar algunas de las viviendas vecinas del Subura. Al no tener más espacios tuvo que apañarse.

Está rodeado también de pórticos pero con la novedad de que en estos pórticos columnados se abren a cada lado unas alas semicirculares a manera de nichos gigantescos. Si en el Foro y Templo de Cesar sabemos de la exposición de obras de arte, el Foro de Augusto también sirvió para lo mismo (se expusieron dos esculturas de bronce que Alejandro Magno llegó a tener en sus habitaciones).


Foro de Augusto reconstruido y en la actualidad

También tuvieron dos tablas de Apeles, etc. y todo ello sin contar con la riquísima decoración del Foro que sigue en la misma línea de propaganda que el de Cesar. El día de su inauguración se mataron en el Circo Máximo 260 leones, hubo peleas de cocodrilos en el Circo Flaminio. En otros espacios hubo Naumaquias, luchas de gladiadores, simulacros de batallas, etc.

Programa iconográfico del Foro de Augusto
El Foro de Augusto se adornó tanto con relieves como con esculturas que le darán un significado muy concreto. El estilo tiene evidentes influencias griegas de los tres estilos: arcaico, clásico y helenístico. En cuanto a la temática se caracteriza sobre todo por la continuación de la propaganda que ya inició Cesar, encaminada a exaltar la Gens Iulia. Ese mensaje estará presente a lo largo de todo el programa iconográfico para lo que se vinculará la familia Julia con dos mitos que son los que se utilizan para explicar los orígenes de Roma : el mito de Troya (huida de Eneas) y el de la fundación de la ciudad (por Rómulo).
En medio de la plaza existía una cuádriga en la que aparece Augusto representado como pater patriae (padre de la patria), título otorgado por el Senado en el 2 a.C. (año de la inauguración del Foro). El título significa la equiparación con el pater familiae pero respecto al Estado. Es el gran padre protector de Roma.
La decoración se distribuye en determinadas zonas una de las cuales es el frontón.
No ha quedado nada del original pero, afortunadamente, Claudio levantó un Ara Pietatis decorada con relieves entre los que uno representaba el sacrificio de un toro en el Foro de Augusto apareciendo representado el Frontón (su fachada).
Aparece Marte con el torso desnudo haciendo alusión a la paz de Augusto, ya conseguida (además, el dios es el padre de Rómulo). A la izquierda está Venus (del mismo tipo que la Venus Genetrix del Templo de Cesar) acompañado de Eros niño.
Al lado de Venus se representa a Rómulo como pastor sentado en una peña. En la esquina está la personificación del Monte Palatino, lugar donde Rómulo erigió las murallas y donde la tradición decía que Faustulo tenía su cabaña y donde Augusto había creado su vivienda. A la derecha de Marte está la diosa Fortuna, Roma personificada sentada sobre las armas de los pueblos vencidos y, por último, la personificación del Tíber. En el ábside del Templo se colocaron las estatuas de culto que eran las de Marte, Venus y el Divus Iulius (divino Julio). De estas esculturas no tenemos los originales pero tenemos fuentes que nos indican cómo debieron ser los originales. En la figura 261, de la época de Tiberio, tenemos representados a tres personajes y debieron estar inspirados en los originales.
Un grupo escultórico representando a Marte y Venus que aun siendo del Siglo II d.C., es probable que ese tipo fuera creado en la misma época de Augusto. El grupo se inspira directamente en originales griegos que no representaban a Marte y a Venus Genetrix y además el dúo como tal no existía en el mundo griego; sería una creación romana. Es muy probable que fuese pedido tal cual, por Augusto, y la escultura se inspirara en originales griegos (el Ares Borghese y las Venus helenísticas). Esta unión de figuras que en el mundo griego no tenía nada que ver creaban un grupo nuevo y original. Ese paso es un proceso que entra dentro de una corriente llamada neoaticismo porque los talleres del Ática empieza nuevamente a funcionar.
La figura de la izquierda es una copia colosal en mármol del Marte que estuvo en el interior de este Templo. Esta copia es del final del Siglo I d.C. Es de mármol y el original debía ser de oro y marfil y también nos ayuda a reconstruir la figura original del Marte del interior del Templo. El yelmo es exacto al de la Atenea Partenos de Fidias. El techo estaba decorado con artesonados y con un friso de palmetas y de lotos que imitan a los prototipos de la época arcaica y clásica griega.

En cuanto a la decoración de los pórticos laterales son casi setenta nichos u hornacinas en las que se colocarán estatuas de mármol que representaban a los hombres más ilustres de la República y, en general, de la Historia de Roma, sobre todo aquellos personajes destacados por sus proezas militares conquistando algún territorio. Bajo cada uno (figura 289) figuraba su nombre y un elogio con sus méritos. La tradición dice que fue Augusto el que los seleccionó y escribió su elogio (es difícil de creer). Se llamó Galería de los Summi Viris.
Encima de los nichos se levantaba un ático, también decorado, donde se colocaron copias escrupulosamente iguales que las Cariátides del Erecteion, alternadas con paneles o clípeos con cabezas del dios Ammon. En los nichos centrales de las exedras se reserva el lugar para los personajes más emblemáticos: al oeste Eneas y al este Rómulo. De estos originales no queda nada pero existen en Pompeya pinturas murales de una casa copias de estas estatuas de Eneas y Rómulo.
Eneas aparece huyendo de Roma con su padre Anquises en los hombros y de la mano su hijo Julio Ascanio. Tiene una particularidad que es el ir vestido como romanos y calzando calzado patricio. Su hijo es representado como un pastor frigio.
Rómulo, vestido de forma similar, porta las spolia o armas de un enemigo que él mató con sus propias manos (según la tradición).
En la exedra en que está representado Eneas aparece acompañado de otra serie de personajes como son la representación de la familia Julia hasta llegar al padre de Cesar. Éste ya no aparece debido a su naturaleza divina que hace que esté ya dentro del Templo. También acompañan a Eneas los reyes de Alba Longa (fundada por el hijo de Eneas). En esta ciudad se suceden una serie de reyes hasta que el último de ellos tiene por hija a Rea Silvia. El hermano del Rey encierra a éste y lleva a su hija al Templo de Vesta como sacerdotisa vestal. Esta Rea Silvia es embarazada por Marte que se fija en ella dando a luz a Rómulo y Remo.
La dinastía de Alba Longa se inventó para poder explicar los dos mitos: el de Eneas y el de la fundación de Roma. Así se conjugan las dos leyendas por lo que Eneas huye en 1184 a.C. y Roma es fundada en 753 a.C.
En el lado este, junto a Rómulo, aparecen los Summi Viris de la Historia de Roma.
De esta forma tiene sentido representar a Venus y Marte como progenitores de los fundadores de Roma. La decoración escultórica del Foro de Augusto tiene una clara intencionalidad didáctica: la vinculación entre la familia Julia y los míticos fundadores se veía por cualquier persona que entrara al Foro (representación llena de mensajes). Se recurre tanto al mito como a la Historia y así no existen problemas en mezclar a los Reyes de Alba Longa (míticos) con los Summi Viris o la Familia Julia (personajes históricos). Por esta fecha Virgilio escribe la Eneida donde se explica la venida de Eneas desde Troya hasta su muerte en tierras itálicas. Estos mensajes también los vemos en la producción literaria.
En las excavaciones actuales existen novedades encontradas : en la entrada se han descubierto, en la parte que conecta con el Foro de Trajano, los restos de una pequeña exedra, lo que hace pensar en la existencia de otra exedra al otro lado que también se habría perdido con lo que existirían cuatro exedras en el Foro de Augusto. Ello se interpreta como que podrían pertenecer a un edificio colocado transversalmente, como una basílica, con lo que habría que matizar lo que de novedoso la Basílica Ulpia tiene en el Foro de Trajano ya que ésta podría estar inspirada en el Foro de Augusto.

c) Foro de la Paz (Templum Pacis)

Cronológicamente el siguiente Foro es el de Vespasiano o de la Paz (Templum Pacis). Se levantó a partir del 75 d.C. para conmemorar el fin de las Guerras Judaicas (71-75 d.C.) y está situado a continuación del Foro de Augusto pero dejando en medio un foro alargado después ocupado por el Foro de Nerva. De todos los recintos, el Foro de Vespasiano es el peor conocido por ser el que menos excavaciones tiene. Está constituido por una plaza porticada presidida, al fondo, por el Templum Pacis. En el transcurso de las guerras judaicas se destruyó el Templo de Salomón por Vespasiano guardándose en el Templum Pacis los expolios del destruido (por ejemplo el famoso candelabro de los siete brazos).

Estos expolios también se ven en uno de los relieves del arco de Tito donde se ve al ejército portando estos botines. También se guardaron pinturas y esculturas procedentes, mayoritariamente, de la Domus de Nerón entre las que destaca una muy conocida por su reproducción a mosaico: la Batalla de Isos. La existencia de tantas joyas en aquel lugar hizo que el recinto fuese considerado (según Plinio) como uno de los grandes tesoros de la ciudad de Roma.  
El complejo monumental fue implantado en el Macellum, el mercado de la época republicana destruido por el incendio declarado bajo Nerón (64 d.C.), y quizá resultó condicionado en su orientación y en la disposición de los espacios. Las estructuras conservadas pertenecen principalmente a la reconstrucción de Septimio Severo tras el grave incendio de 192 d.C.


Reconstrucción del Templo de la Paz

El esquema arquitectónico del templo ha sido reconstruido a través de la documentación gráfica proporcionada por la Forma Urbis, el mapa de mármol de Roma realizado a escala 1:246 a principios del siglo III d.C. y las conclusiones de las investigaciones arqueológicas realizadas por el servicio arqueológico municipal en los últimos años. El aula tenía planta rectangular con un ábside y estaba precedida por un altar y un pronao hexástilo alineado en el eje del pórtico y articulado en dos hileras de columnas de dimensiones mayores respecto a las del pórtico. A éstas se han atribuido los fragmentos de fustes lisos de granito rosa de Asuán de 1,80 m de diámetro recientemente recuperados.
En el ábside, en el basamento sobre podio, se colocaba la estatua de culto, cuyo tipo iconográfico, con figura femenina sentada con una rama de palma en la derecha y la izquierda apoyada en el regazo, está reproducido en las monedas conmemorativas acuñadas en el 75-76 d.C. Dos bloques de travertino a sendos lados de la base actúan como encaje funcional en el alojamiento de los elementos verticales. Algunas hipótesis indican que quizá se tratara de trofeos o parte del botín del Templo de Jerusalén.

En la edad severiana, la sala se pavimentó con opus sectile de gran tamaño, con una secuencia de rotae (círculos) de mármol violáceo, granito y pórfido enmarcados en cuadrados de mineral giallo antico, en cuyo interior había un esquema reticular de lastras de mármol violáceo.

Según algunos expertos el aula ha sido identificada como la bibliotheca de la que hablan las fuentes, según se deduce de compararla con la articulación planimétrica y arquitectónica de la llamada Biblioteca de Adriano en Atenas.

d) El Foro de Nerva
Domiciano decidió unificar el espacio situado entre el templo de la paz y los foros de César y Augusto (de ahí que se le llame transitorio). De este modo construyó un nuevo Foro monumental que conectaba todos los demás.
El espacio era irregular, ocupado en parte por una de las exedras del foro de Augusto y por la via dell'Argiletto. La decoración de los pórticos perimetrales está dedicada a la diosa Minerva. El nuevo foro unificó la entrada a todos los foros a través de una puerta monumental, el Porticus Absidatus.
A la muerte de Domiciano, el foro fue inaugurado por su sucesor Nerva, que le dio su propio nombre al foro.
El Foro inaugurado por el emperador Nerva en el 97 d.C. se colocó en una posición emblemática. De hecho, su predecesor, Domiciano (81-96 d.C.) ya quiso construirlo en el marco de un programa de ocupación del espacio urbano que insistía en una zona unitaria y que conllevó originales soluciones urbanísticas y arquitectónicas.
Fue construido en el estrecho espacio comprendido entre el Foro de César, el Foro de Augusto y el Templo de la Paz, en un tramo del Argiletum, el antiguo recorrido que pasaba por el barrio homónimo y unía el Foro republicano con el barrio de la Subura. La función original de paso queda reflejada en la denominación Forum Transitorium con la que fue conocido en edad tardoantigua y por la planimetría adoptada, orientada a sudoeste-nordeste y desarrollada en sentido longitudinal.

El complejo estaba delimitado por elevados muros de bloques de tufo gris, forrados con lastras de mármol y provistos de accesos: en el lado que daba al Foro Romano se abrían tres aperturas, mientras que el opuesto actuaba como bisagra hacia la Subura una entrada monumental formada por una exedra porticada en forma de herradura, representada en la Forma Urbis y denominada Porticus Absidata en los Cataloghi Regionari de época constantiniana.

El Porticus estaba precedido por el Templo dedicado a Minerva, la diosa que protegía a Domiciano y que, a su muerte, tenía que asegurarle la apoteosis entre los dioses, como ya había hecho con Hércules. Sin embargo, en él aparece el nombre de Nerva y seguramente fue reescrito tras la muerte y la damnatio memoriae de Domiciano. El templo tenía una pronao hexástila; las columnas de mármol, con intercolumnas irregulares, sostenían capiteles corintios sobre los que se apoyaba el arquitrabe, ocupado por la dedicatoria en el frontal y decorado en los lados con motivos bucráneos e instrumentos de sacrificio.

                              


                                         Forum de Nerva (o Forum Transitorium), 97 a.C.f Nerva (or Forum Transitorium), 97 ADC

e) El Foro de Trajano (98-117 d.C.)
El Foro de Trajano es el más monumental y el más amplio y se levantó para conmemorar la victoria de Trajano sobre los Dacios, pueblo bárbaro situado en la actual Rumanía. Trajano lo conquistó en dos campañas: uno en 101-102 d.C. y otra en 105-107 d.C.
El Foro se construyó entre 107-112. El arquitecto fue Apolodoro de Damasco y empleó el mármol como material principal. Para su construcción hubo que excavar parte de las colinas Capitolina y el Quirinal. La entrada es por el Foro de Augusto. Se accede por un arco del que no quedan restos pero que puede imaginarse por una moneda donde se representaba. Sería un arco de cinco banos decorado en la parte superior con esculturas representando a los dacios y Clípeos representado a Trajano. 


Al pasar el arco se entra en una plaza porticada en cuyo centro existe una estatua de Trajano que estuvo perdida hasta 1999 en que aparecen restos de esta estatua (ecuestre, posiblemente).
Inspirados en el Pórtico de Augusto, los pórticos este y oeste se complementan con exedras a cada lado y, al igual que el de Augusto, estarían repletos de estatuas y relieves. De aquí provendrían unos relieves que aprovechará Constantino para decorar su arco.
En el lado norte existe una basílica de enormes dimensiones (cinco naves) que es la mayor levantada en Roma: la Basílica Ulpia. La nave central es más alta y acompañada en los extremos por salas semicirculares.
Existen hipótesis diferentes sobre la techumbre y sobre si tuvo uno o dos plantas. Tuvo una decoración muy rica que se verá con posterioridad. La fachada de la plaza sería diferente de la posterior y también recibiría una rica decoración. Las columnas de la nave central eran de granito y de estilo corintio y las laterales (también corintias) eran de mármol cippollino (por estar formada por varias capas como la cebolla).
El Foro de Trajano se basó en una gran plaza rectangular, con soportales en ambos lados, cerrado en la parte inferior de la hermosa Basílica Ulpia en la que se encuentra la colosal estatua ecuestre de Trajano. La plaza fue pavimentada con losas rectangulares de mármol blanco y la basílica se planteó en tres pasos en lugar de mármol de color amarillo con una columnata de antigüedades también en finas de mármol amarillo antiguo.
Tenía tres cuerpos: el central en cuatro columnas, y las dos columnas laterales y dos columnas se ejecutaba en el ático decorado con estatuas de dacios en mármol blanco, alternando con paneles con relieves de montones de armas, similares a los de la base de Columna de Trajano.
Entre los dacios, que se inscribieron en las coronas, están también, los nombres de las legiones que participaron en la campaña de Dacia y fragmentos de algunas de las cuales permanecen con inscripciones. La razón se reanuda el lado de los pórticos, alternando con los dacios en (escudos) y los retratos del emperador.
Las imágenes de las monedas también muestran estatuas, probablemente carro de bronce dorado con victorias aladas. Se suponía que iba a venir de aquí el gran friso de Trajano reciclados en cuatro secciones en un período de Constantino, pero esto es incierto.

En el interior, sabemos por los textos que el techo estaba cubierto con azulejos de bronce dorado, mientras que dentro en el espacio había un centro de 25 m de ancho, rodeado por los cuatro lados por 96 columnas de los ejes de granito gris de la orden corintio y un friso con gana "tauroctonía. La nave había dos naves a cada lado, divididos por columnas de granito gris de siempre. En los lados cortos de una fila de columnas que separan las naves laterales por dos ábsides semicirculares, con un largo friso de esfinges.

La Basílica Ulpia entonces era la mayor basílica en Roma, con 170 m de largo (120 sin ábsides) y 60 m de ancho y se cierra la parte norte-occidental de la plaza con su lado más largo, planteado en tres pasos. 



La fachada se articula en tres frentes, y fue coronado por un ático con esculturas de los dacios en mármol blanco, alternando con los paneles con las pilas elevada de armas (los triunfos). La corona de proyección por encima de los dacios llevaba inscripciones en honor de las legiones del ejército. 
La basílica monumental fue insertada en el complejo del Foro de Trajano y el derecho a la familia del emperador Trajano, cuyo nombre completo era Marco Ulpio Trajano solo (98-117), y fue construido entre 106 y 113 d.C., la fecha de la inauguración Foro de Trajano, por Apolodoro de Damasco, a instancias del emperador.
Además de las funciones forenses y comerciales en la basílica había también, de acuerdo con la Forma Urbis, la emancipación de los esclavos en la Libertatis Atrium, local, que fue destruida para dar más espacio a la propia basílica.
Más tarde fue trasladado al archivo de Censores, en uno de los dos ábsides ya no son visibles hoy en día.
emperor A diferencia de las basílicas cristianas, no tenía ninguna función religiosa conocida, sino que se dedicó a la administración de la justicia, el comercio y la presencia del emperador.
La Basílica Ulpia se compone de una gran nave central y cuatro naves laterales con ventanas de galería para que la luz entrase en ellas. En el espacio dividido por filas de columnas y dos ábsides semicirculares, uno en cada uno de los extremos en la entrada a la basílica se encuentra en el lado longitudinal. Las columnas y las paredes eran de mármoles preciosos, el techo de 50 metros de alto techo estaba cubierto por azulejos dorados de bronce.

El número de filas de columnas que separan las naves laterales son un medio tradicional de la estructura de las basílicas. Este método de la estructura se remonta a los egipcios Sala Hipostila.
La Basílica Ulpia es muy similar a una de las salas hipóstilas más famosas, La Gran Sala Hipóstila de Karnak.
Muchas de las columnas todavía existen en el lugar, aunque un gran número han caído.  Parte de la fundación de la basílica continúa hoy bajo la moderna Via dei Fori Imperiali, una carretera nacional construida durante el gobierno de Benito Mussolini.
La totalidad de la construcción fue adornada con el botín de guerra y trofeos de la guerra de Dacia bajo el mando de Trajano.
La Basílica Ulpia se utilizó como modelo para la realización de Constantino de la Basílica de Majencio.

Adosadas a la Basílica en la parte posterior existen dos pequeños edificios que contienen dos bibliotecas: una latina y otra griega y entre las dos está la Columna de Trajano, también de mármol.  


La columna esta estaba formada por una basa en forma de dado decorado por un zócalo y una cornisa y en cuyo interior se encontraba una urna con las cenizas de Trajano (muerto en 117 d.C.). Su hijo Adriano fue el que enterró allí las cenizas, lo que rompía las normas de la ciudad de Roma de enterrar los muertos fuera del recinto ciudadano (los emperadores lo hacían en el Campus Martius. En lo alto se desarrolla la columna en espiral representando las guerras dacias y la celebración de las victorias posteriores. Estaba coronada por una estatua de Trajano que en la Edad Media se sustituye por una de San Pedro.
En la parte trasera del Foro levantó Adriano un edificio rodeado igualmente por espacios porticados y que hasta hace unos meses se pensaba que era un Teatro cubierto dedicado por Adriano a su padre ya divinizado y a la mujer de éste; Clotina.
Pero la última excavación hace ver que el edificio no estaba cubierto y que no estaba dedicado a Trajano divinizado sino dedicado a otra divinidad que desconocemos. Este argumento se basa en un fragmento de inscripción aparecido en este mismo entorno y donde el nombre de Trajano aparece en nominativo y no en dativo; es decir, que Trajano aparece como el que dedica a la divinidad que ahí se coloca. Si fuese dedicado a Trajano sería Traiano en vez de Traianus.
Era, este foro, lugar de lectura y clases (exedra) y se daba dinero a los ciudadanos.
Del Foro de Trajano está clara su intención: conmemorar la victoria contra los dacios lo que se refleja perfectamente en la columna conmemorativa y además en otras partes del Foro. Los fragmentos encontrados son tan pequeños y escasos que las reconstrucciones son difíciles con lo que no todos se ponen de acuerdo en cuanto al programa escultórico.
Para algunos estos fragmentos procederían de la decoración de los pórticos. Otros piensan que son de los pórticos que rodeaban a la columna trajana. Por encima de ese friso se desarrolla un ático donde se situarían estatuas de dacios alternados con ménsulas o clípeos. Este sistema estaría inspirado en el ático con cariátides del Foro de Augusto.

Mercados de Trajano
Justo al lado del Foro existe un recinto, también de Trajano: los mercados de Trajano (al norte). Se piensa que son también de Apolodoro pero sin embargo no aparece entre el listado de obras que Dion Casio le atribuye.

Estaba ubicado al norte del Foro de Trajano, detrás de la Exedra que rodeaba la plaza imperial. En la pendiente de la colina del Quirinal, y siguiendo un arco en círculo con seis niveles, a la manera de una cávea.
Los mercados son de aspecto práctico recurriendo al ladrillo en todas las estructuras de esta edificación. Tan sólo los marcos de las puertas destacan sobre el rojo de los muros. Pero en todas partes la calidad de la construcción de ladrillo está muy cuidada.
La planta baja y el primer piso se despliegan en un vasto hemiciclo de 60 m de diámetro, interrumpido por vanos semicirculares con frontones alternativamente triangulares y semicirculares. La tercera planta (hoy demolida), está ligeramente hundida con respecto a las otras dos. Las tiendas daban a la vía Biberática que atravesaba el interior del mercado.
Al otro lado de estas calles se conserva una galería comercial rectilínea, dispuesta sobre dos niveles que constituyen la cuarta y quinta planta.
Esta gran nave está cubierta por una bóveda de crucero con revestimiento de hormigón. Las ventanas abiertas sobre las galerías laterales aseguran la ventilación, proporcionando una iluminación indirecta.
Estaba formado, fundamentalmente, por tiendas y tabernae. También tenemos en los mercados oficinas y almacenes para la actividad comercial. De entre todos sus espacios destaca la Gran Sala que presenta la cubierta de bóveda de aristas (para ello se recurrió al opus caementicium).

El complejo de los Marcados de Trajano cumple una función esencial en una ciudad que podía tener en aquellos tiempos alrededor de un millón de habitantes.












[1]   En el año 338 a. C. (época de la República) el cónsul Cayo Menio se vio envuelto en una batalla contra la flota de los volcos en el puerto de Antium, donde obtuvo una gran y definitiva victoria. El cónsul mandó arrancar los rostra (espolones) de los barcos enemigos para trasladarlos a Roma y colocarlos en el muro de la tribuna de oradores del Foro Romano. Desde entonces esta fue conocida como rostra y, por extensión, se acabó por dar el nombre a dichas tribunas. En origen esta tribuna se debía encontrar entre el foro de época republicana y el comitium, que entonces se encontraban diferenciados, por lo que los oradores podían ser escuchados de una y otra parte.
[2]   Se refiere a la semejanza de esta manera de escribir con la trayectoria formada en las tierras de labor con el arado tirado por bueyes. Haciendo “eses”.

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